Carlos Pérez Casas

Escritor de ciencia ficción y fantasía

Agrimundo

Agrimundo: producción alimenticia para tu imperio galáctico

No importa en qué mundo vivas, la gente tiene que comer. Eso no va a cambiar, por muchos años que transcurran. Y si lo que transcurren no son años, sino siglos y milenios, tal vez te encuentres con que las fuentes de producción de alimentos han alcanzado tal magnitud que pueden llegar a ocupar todo un planeta. Agrimundo, lo llaman algunos en la ciencia ficción. Yo me sumo a ellos.

Agrimundo: comida sin fin

El aspecto visual de un agrimundo

Imagen: Star Was Wikia

El agrimundo es ese planeta cuyo principal, casi absoluto, producto es el alimento. No importa si este se sustenta en grano, algas, insectos ricos en proteínas o ganado, la economía de este lugar está especializada en la producción alimenticia. Tal es así, que se generan unos increíbles excedentes que necesitan un comprador externo. El mejor amigo de esos excedentes es el mundo colmena, un lugar densamente superpoblado e industrializado, lleno de bocas que alimentar y que no produce su propia comida.

La dinámica ciudad-campo, a escala planetaria

Agrimundo y mundo colmena. Industria y agricultura. Ciudad y campo. Son conceptos que no nos son desconocidos y que forman una parte esencial de nuestra vida, de nuestra economía. Cualquier especie inteligente, incluida la especie humana, que habite nuestro universo de ciencia ficción deberá solucionar el clásico problema de obtención de recursos. Por ello, me resulta necesario profundizar en los dos sectores básicos de producción: la agricultura y la industria. A escala planetaria. Si vas a crear un imperio galáctico tendrás que saber de dónde se consiguen los recursos. Y si esos lugares se pueden convertir en escenarios, mejor que mejor.

Este es un artículo sobre cómo utilizar el agrimundo en tu ambientación de ciencia ficción; sin embargo, haré otro similar sobre los mundos colmena para ofrecer una visión completa de estos dos escenarios que yo veo como la cara de la misma moneda.

En este artículo encontrarás información sobre la producción de alimento y diversas formas de organización política y social, lo cual te permitirá crear un agrimundo en función de lo que necesites para la ambientación de tu novela. En el último apartado, ofreceré algunas ideas o ganchos para tu novela.

Agrimundo: tiempo de sembrar

En primer lugar, ¿para qué sirve un agrimundo? Para abastecer de alimento a planetas menos aptos para la producción de comida. Así de sencillo. Estamos hablando de especialización laboral: máximo rendimiento. El agrimundo no tiene por qué ser un planeta tecnológicamente más atrasado que se dedica al sector primario sino que es un planeta cuyas características lo hacen más apto para dedicarse a ese sector. Y por ello busca la exclusividad. Teniendo las ventajas de tu lado, ¿por qué no aprovecharlas? Cierto es que se trata del sector económicamente menos rentable, pero es esencial en la ECONOMÍA del imperio, y eso le da un gran poder de coacción a sus habitantes. Si tú quieres, la gente puede morir de hambre (y poco tardarán en culpar a su gobierno, no a ti).

La idea preconcebida que se tiene sobre el agrimundo es la de un planeta completamente cubierto de interminables campos de cereal. Es una posibilidad. Si no quieres complicarte la vida con cosas como la diversidad climática de tu planeta o la optimización de terrenos para el cultivo puedes coger y decir que todo el maldito planeta produce lo mismo. Al fin y al cabo, eso te permite presentar el escenario con unas pocas líneas. Más espacio para tu trama.

Pero si te apetece darle algún toque remarcable a tu escenario podrías pensar en diferentes alimentos que tu agrimundo puede producir. A continuación te ofrezco algunos ejemplos.

El Gran Campo: cereales y hortalizas

Este es el escenario clásico al que me refería. Un planeta cubierto de campos, con algunos enclaves como centros de habitación o distribución. Para evitar un paisaje monótono se puede incluir algo de variedad en lo que se produce, pero fundamentalmente centrado en la producción de cereal. La sociedad de este agrimundo será eminentemente campesina y eso habrá mentalizado cierta cultura y/o religión donde los ciclos de la tierra marcan la pauta y el calendario. Lo que ocurre con nuestra sociedad.

El mundo azul: algas y pescado

La visión de un mundo acuático es algo que debería ser cautivador. Con lo escasa que es el agua en el universo situar tu agrimundo en un mundo donde más del 90% de la superficie está cubierto de agua es una interesante propuesta. Este pequeño paraíso azul podría albergar una civilización cuya mentalidad y cultura es tan impetuosa como el mar. Deidades marinas, escuelas de navegación (estelar) y supersticiones antes de un viaje serán habituales. Podría tratarse de una sociedad que vive en poblaciones flotantes (quizá barcos-ciudad que navegan en busca de gigantescos bancos de peces) o incluso una ciudad subacuática donde túneles transparentes permiten contemplar las maravillas del fondo marino. No es un mal lugar para ambientar una novela, ¿verdad?

Un agrimundo acuático podría ser el productor de alimentos como algas procesadas, pescado y marisco. El primero podría tener un precio irrisorio mientras que los otros pueden convertirse en bienes de lujo. Especialmente el marisco. Con los métodos de conservación adecuados, este mundo podría obtener copiosos ingresos porque la exportación de pescado debería ser bastante escasa en el universo.

Una nación de vaqueros: ganado

Un agrimundo no tiene porque dedicarse a la agricultura, aunque eso resulte extraño. Ternera, pollo, queso y leche. Las posibilidades del sector ganadero son algo con lo que puedes jugar en tu novela. La vida animal será muy abundante en un lugar como este, aunque su esperanza de vida sea bastante reducida. La cría de ganado, la selección de los mejores especímenes para la reproducción y las disputas sobre pastos y mercadeo de pienso pueden ser algunos de los elementos presentes en este escenario.

Incluso podría tratarse de una civilización nómada en la que distintos clanes entran ocasionalmente en guerra por la ocupación de los mejores terrenos para el ganado. Una historia de vaqueros en el espacio puede dar mucho juego. Firefly nos lo demostró.

Firefly y agrimundo

Mundos exóticos: otras fuentes de alimento

Yendo un poco más allá, puedes imaginar nuevas formas de alimentación. A mí se me han ocurrido los insectos, muy abundantes en planetas selváticos de difícil deforestación, tal vez poblados por grandes depredadores de los que es mejor alejarse. Pero tal vez a ti se te ocurra algún otro tipo de alimento. Un lodo especial que se encuentra en el lecho de los ríos, nubes de azúcar, agua rica en vitaminas…

Breve recordatorio: dos hemisferios, dos cosechas

Aunque quieras crear un agrimundo más o menos homogéneo para situar tu escenario, sería interesante que al menos le dieras la diversidad climática que una sucesión de estaciones representa. Como consecuencia, también es apropiado que dividas el mundo en dos hemisferios. Esto aporta una adecuada alternancia climática y la posibilidad de que la producción total del planeta se reparta en dos cosechas. Extra: si piensas en hacer que la población migre de un hemisferio a otro como temporeros piensa bien en el método de transporte y si este es rentable.

Agri-cultura

No deberías trasladar una sociedad ficticia estándar al planeta. No sin meditarlo. El contexto geográfico y económico en el que las poblaciones se mueven esculpe las tradiciones y costumbres de la sociedad. Un agrimundo habrá transformado la sociedad hasta tal punto que la propia cultura, lengua, creencias y relaciones interpersonales estarán marcados por el sector primario. Incluso la religión tendrá elementos naturalistas.

Para dotar de mayor realismo a tu agrimundo sería interesante llenarlo de pequeños detalles, festividades o deportes que estén muy relacionados con los alimentos. Un sencillo consejo es que investigues sobre tradiciones rurales (o inventes algunas tuyas) y las maximices dentro de esta sociedad.

Gobiernos agrarios

Una vez hemos establecido el tipo de producto es el momento de hablar de política. ¿Qué clase de organización social y económica te interesa? Si ya tienes definido cómo va a ser tu imperio galáctico es posible que solo necesites adaptarlo a las particularidades culturales del agrimundo. 

Latifundistas, esclavos y pequeños propietarios

La primera estructura jerárquica que te presento es una fundamentada en la abundante de mano de obra barata. Abundante. Barata. Son ideas que nos suenan y es por eso que no hay que perder la oportunidad de utilizarlas. Si este es tu sistema la esclavitud y la servidumbre deberían ser algo habitual; sea humana, robótica o alienígena. Una élite plutocrática, que puede tener raíces nobiliarias o corporativas, es dueña de la tierra, lo cual les convierte de facto en dueños de quienes la trabajan. Las dimensiones territoriales que controla cada uno de estos terratenientes pueden ser inmensas, llegando incluso a estar todo el planeta en manos de una sola persona. Una monarquía agraria. O tal vez una teocracia matriarcal de la Diosa Fertilidad (que tiene la tradición de reencarnarse en sus hijas).

Lo que importa de este sistema es que la mayor parte de la producción pasa por las manos de unos pocos. O, al menos, de sus contables. Pero eso no debería impedir que existan unos pocos (no)privilegiados que tengan su propio terreno de dimensiones modestas que puedan tener un diminuto papel en la economía planetaria. Ninguna sociedad debería ser 100% homogénea. El grado de complejidad que le quieras dar a este agrimundo es cosa tuya.

¿Por qué no volver al feudalismo?

Puedes convertir tu agrimundo en un mundo feudal, salvando ciertas distancias. Estos nobles que se juran lealtad unos a otros  y luego se traicionan en función de las circunstancias podrían tener tecnología muy avanzada que haga de las guerras entre casas algo tremendamente peligroso para el resto de los habitantes del planeta, por lo que habría que tener cuidado sobre qué clase de trama aparece en la novela. Podrías destruir tu planeta por error. O también porque te dé la gana.

En lo que respecta a la producción de alimentos el feudalismo es inapropiado. Se basa en la subsistencia y la autarquía. La producción de excedentes es muy limitada por lo que el comercio es poco rentable. Menos aún si hablamos de comercio interplanetario, que tiene cuantiosos gastos de combustible. Si es parte de tu imperio galáctico, la exportación de alimentos será un asunto peliagudo. Si es parte de tu imperio galáctico…

Porque una jugosa posibilidad es considerar que el imperio al que este agrimundo pertenecía ha colapsado; lo que ha supuesto una dramática descentralización del poder que ha dejado a cada planeta aislado de lo que antes era el resto del imperio. Bajo este supuesto, es normal que la falta de redes de comunicación estables hayan derivado en una crisis agraria que ha convertido a los lideres locales en los únicos garantes de la seguridad. Esto  ha hecho que los atemorizados campesinos hayan entregado sus tierras y su servicio al noble local a cambio de su protección. Al mismo tiempo, habrá nobles que incentiven este tipo de cesiones por la fuerza de las armas. Así nació el nuestro.

Un agrimundo mecanizado y capitalista

Trabajo humano en peligro incluso en un agrimundo

Por último, encontramos el agrimundo donde la mecanización del campo ha reducido dramáticamente la mano de obra necesaria. Lo cual también reduce la población del planeta debido al éxodo rural. ¿Éxodo rural? ¿Mecanización? Eso me suena. Es el caso de nuestra sociedad actual. Aunque se sigue necesitando trabajo manual, especialmente durante la cosecha, la mayor parte del trabajo lo llevarán a cabo un limitado número de personas con la maquinaria adecuada. Podría tratarse de barcos factoría de mínima tripulación siguiendo rutas programadas en nuestro mundo acuático. O macrogranjas con animales de crecimiento acelerado. La mecanización, en términos de producción absoluta, es lo óptimo.

Esta clase de mundo podría tener una serie de libertades garantizadas y los trabajadores organizados en sindicatos. O podría ser un régimen tiránico controlado por un déspota o una corporación. Estas pequeñeces quedan en tu mano. Lo importante es que haya un abundante uso de maquinaria que aumente la producción de alimentos y de excedentes. También se abre hasta la posibilidad un planeta robotizado sin presencia humana, aunque no es mi opción predilecta.

Ideas para tu novela

La última sección está destinada a posibles tramas que quieras utilizar en tu agrimundo. Como la naturaleza de toda historia es el conflicto y su resolución, voy a ofreceros algunas sugerencias, igual que ya hiciera en el artículo sobre corporaciones, para que podáis explotarlas en vuestra novela. O al menos que os de una idea inicial. A mí fundamentalmente se me ocurren dos categorías: problemas en la producción y obstáculos a la exportación.

Problemas en la producción

Si la producción se ve interrumpida, el problema va a ser muy gordo. Como solo vendes un producto, un fallo en la producción puede ser catastrófico. De este modo, la idea general del conflicto en tu novela puede orbitar en torno a las razones, o los motivos, para que la producción sea interrumpida.

Plagas

Sea un eterno campo, un vasto océano o un verde pasto de apacibles vientos septentrionales lo cierto es que tu planeta alberga una gran cantidad de vida. Sería una tragedia que la muerte y la putrefacción arruinaran ese sistema económico. Una plaga especialmente virulenta y resistente se ceba con tu planeta. Los métodos para erradicarla han fracasado. Ralentizar su avance apenas puede considerarse un logro. Todo parece indicar que, si no se encuentra una solución viable y rápida, toda la producción planetaria quedará irremediablemente arruinada, con la consecuente hambruna y caos que podría desencadenar en el Imperio.

Las mentes más brillantes en el campo de la biología unen sus fuerzas en esta desesperada lucha por salvar la vida del planeta y de los que dependen de la comida de produce. ¿Dónde y cuándo se originó la plaga? ¿Hubo advertencias que no quisimos escuchar? ¿Acaso alguien se está beneficiando de la situación? ¿Es esta terrible plaga altamente resistente un producto artificial? Y, de ser así, ¿su propagación es accidental o deliberada?

Huelgas y revueltas

Disturbios en una estación espacial

Los derechos laborales siempre pueden ser mejorados, especialmente si eres un esclavo. Hay otros que piensan como tú, y hay quienes persiguen a los que piensan como tú. El escenario está listo y solo necesita un detonante. Las revueltas de la clase trabajadora contra las élites han sido algo muy habitual en la historia humana, así que a nadie le sorprenderá que, cada cierto tiempo, se produzca un conflicto de estas características.

Lo que sí resultará sorprendente es la inusual fuerza y armamento con la que estos rebeldes cuentan. ¿Acaso han recibido ayuda? ¿Esos absurdos moralistas dentro del gobierno han decidido traicionar a los suyos para dar a esos desgraciados un futuro lleno de esperanzas y ausente de orden? ¿O es que acaso todo ha sido orquestado por agentes extranjeros que quieren debilitar nuestro régimen? ¿Deberíamos recelar de las ofertas de otros mundos para enviar tropas a sofocar esta rebelión? ¿Quién es ese Profeta del que los rebeldes capturados hablan?

Destrucción de terrenos

Las guerras civiles entre facciones rivales o la invasiones extranjeras pueden suponer la destrucción de una importante fracción del agrimundo. Cuanto más poderosas sean las armas y más tiempo dure el conflicto, mayor cantidad de terreno será destruido. Los efectos de esta guerra sobre la producción pueden ser aterradores y dejar en la ruina a algunas de las familias más ilustres del planeta. ¿Por qué fuimos invadidos en primer lugar? ¿Es culpa del escaso tacto diplomático de nuestro líder? ¿Acaso el Imperio convaleciente al que pertenecemos se ha olvidado de nosotros? ¿Qué podemos hacer para detener a estas hordas de salvajes invasores?

O tal vez la destrucción pueda ser causa de algo más dramático, como el impacto de un asteroide o un violento terremoto submarino que deriva en tsunamis gigantes que arrasan las valiosas instalaciones pesqueras del Mar Fértil.

Obstáculos en la exportación

El segundo tipo de amenaza proviene de las dificultades para colocar el producto en el mercado. Nuestro agrimundo puede estar especializado en la producción, pero sin los debidos recursos logísticos y tecnológicos en transporte interplanetario puede convertirse una montaña de comida podrida que nunca se consumió.

Bloqueos comerciales

Un bloqueo de las naves mercantes debido a la presencia de una flota enemiga en órbita. Es posible que no tengan la fuerza necesaria para invadir el planeta pero nadie puede negar que el alimento se almacena en los silos sin que haya perspectivas de venta. El tiempo juega en nuestra contra. O tal vez este bloqueo sea parte de un embargo planetario como resultado de una guerra en los tribunales entre dos agrimundos rivales. ¿Es este un problema que se pueda solucionar por la fuerza? Más aún, ¿es sensato tratar de solucionarlo por la fuerza? ¿O no sería mejor encontrar pruebas que favorezcan el fin del embargo? Incluso podríamos sobornar al almirante enemigo para que se lleve su flota. El primer paso sería eludir el bloqueo en busca de algo con lo que extorsionarle…

Cuarentenas

Las razones para interrumpir el comercio tienen que ver con una infección vírica a escala planetaria. Una terrible enfermedad azota no a los alimentos, sino a quienes les producen. La letalidad y propagación de esta plaga alcanza tal magnitud que no ha quedado otro remedio que establecer una férrea cuarentena. Mientras se busca una solución, el Imperio padece hambre y culpa a sus gobernantes de haberse inventado la plaga para reducir las libertades.

¿Qué papel jugarán tus personajes, infectados, inmunes o tripulantes de la flota en órbita? ¿Existe algún medio para eludir el bloqueo? ¿Disparará flota contra un carguero repleto de gente inocente que solo quiere huir de la enfermedad? ¿Se arriesgarán a que su negligencia propague la infección? ¿Y qué o quién es causante de esa plaga?

Falta de competitividad

O puede que las razones no sean tan evidentes y se deban a una crisis del sector. La implacable ley de la oferta y la demanda puede traer la ruina a nuestro agrimundo. Las consecuencias sociales en este caso dependerán de cuán extendidos están los derechos sociales y laborales y si los campesinos tienen ganas de gresca.

Libros en Amazon sobre agrimundos

De momento solo se me ocurre esa novela en la que hay un poco de todo sin centrarse en nada. La guerra de Calibán,  de James S.A Corey, segunda entrega de The Expanse (reseña). Una novela que a mí no me gusta y no recomiendo, aunque tiene una interesante, aunque breve, descripción de Ganímedes (luna de Júpiter) como centro de producción alimentaria para el sistema solar. Si descubro algún ejemplo mejor, te lo haré saber. Y si tú lo conoces, avisa.

Espero que hayas encontrado consejos útiles en este artículo. Ahora es hora de que los pongas en práctica y empieces a darle una forma estable a esa idea difusa que tienes en mente. ¡Queremos saber más de tu agrimundo! Si te ha gustado o quieres aportar algo al tema no dudes en dejar un comentario. Y si quieres estar al tanto de más artículos míos te invito a suscribirte a mi lista de avisos.

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  1. Rika

    ¡Grandísimo artículo! Largo y bien detallado, para releérselo varias veces. Quizás me falta algún ejemplo de libros o películas u otro medio para buscar referencias tal cual, pero sigue siendo maravilloso y da mucho, mucho gusto leelo.

    ¡Gracias por escribirlo y compartirlo!

    Atte. Rika~

    • Carlos Pérez Casas

      Siendo sincero, no he puesto ningún enlace o ejemplo a novelas ambientadas en agrimundos porque no he leído ninguna. Pero si alguien encuentra alguna y me lo indica, con gusto le echaré un vistazo.
      ¡Nos vemos!

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