Con esta novela me ha quedado muy claro cuánto le gustan a Joe Abercrombie las escenas de combate. Estoy muy tentado de darle el calificativo de “escrito con la sangre de los personajes”, como ya hiciera con La mejor venganza, pero reflexionando he considerado que si bien aquí la cantidad de sangre derramada es mayor, por ser una batalla, no llega al nivel de salvajismo de aquella novela. Por lo menos en Los Héroes alguno de los personajes sale bien parado.

Los Héroes, de Joe Abercrombie

¿Por qué luchamos?

Los Héroes

Esa es la gran pregunta de Los Héroes. A la cual se podría añadir, ¿qué demonios ha pasado? Tengo que decirlo: la novela es un anticlímax. Es más, el propio Abercrombie, en la novela, lo deja entrever cuando dice “la paz es un anticlímax”. Los Héroes carece de historia o incluso de conflicto. Relata los tres días de una batalla, su preparación y sus consecuencias; sin embargo, no sé cómo decirlo… No pasa nada. Todo sigue igual que al principio de la novela. Excepto por los cadáveres, claro. No es la primera vez que me pasa con una novela de Abercrombie.

Sí tiene personajes, y muy buenos. Al igual que también tiene una narrativa fluida (mucho más que en sus novelas anteriores) que satisface ese dinamismo que una novela de acción necesita. Hay mucha acción, con gran calidad en las descripciones y claridad en el lenguaje. Y son estos elementos los que hacen de Los Héroes una novela que he disfrutado muchísimo. “Solo una página más”, me decía. Promesa sistemáticamente incumplida. Quería saber más de Calder y el sargento Tunny.

“Príncipe” Calder, el conspirador

A Calder lo conocimos en otras novelas de Joe Abercrombie como el hijo cobarde del rey Bethod. Ahora Bethod está muerto, y Calder sigue siendo un cobarde. Pero rebosa carisma. Su ambición es ser Rey del Norte, puesto que Dow el Negro ostenta sobre una pila de cadáveres, y considera las intrigas el camino hasta el trono. Es un personaje muy bien trabajado que reflexiona mucho sobre el mejor método de hacer las cosas, porque su vida pende de un hilo y le tiene mucho aprecio a seguir respirando.

Su papel en la novela es la de ofrecer un vistazo lejano de la lucha. La panorámica. Calder entiende poco de espadas pero mucho de unidades y maniobras, excusándose en ese conocimiento para alejarse del peligro apelando a la sensatez. Después de todo, su postura siempre ha sido la paz porque es el terreno en el que Dow el Negro flaquea. Las palabras, y las acciones de otros, son las armas del príncipe Calder.

Curden Craw, el veterano cansado

Otro que no quiere luchar, pero no por cobardía sino por cansancio. Craw representa al soldado que está harto de guerras que no conducen sino a más guerras. El negocio sucio, lo llama. Sin embargo, es el único que conoce. Es un personaje nostálgico que le da muchas vueltas a cómo podría haber sido su vida de haber elegido otro oficio y otras decisiones. Pese al carisma de Calder hay que reconocer a Craw es el personaje mejor trabajado, con aspiraciones sencillas en momentos difíciles y un amargo sentido del deber. “Hacer lo correcto”, parece su lema. Aunque no sepa qué significa eso.

De este modo Craw nos presenta tanto los preparativos de la guerra, las argucias y las negociaciones hasta entrar de lleno en un campo de batalla que ha visto cientos de veces. Asqueado de la vida que ha elegido pero incapaz de escapar de ella.

Bremer dan Gorst, en busca de redención

El personaje que sí quiere luchar. Este antiguo guardia real y amigo del monarca ha caído en desgracia tras fracasar en proteger a su rey. Ahora busca la redención en el campo de batalla. Situado en una posición de honor, como observador real de la guerra en el norte, no tiene posibilidad de luchar, aún así lo hace. Y es en lo que destaca. Gorst es un personaje guerrero arquetípico, con poco carisma y mucha sed de sangre. A lo largo de la novela es quien salva la situación en diversos frentes de la batalla gracias a su habilidad con la espada. Abercrombie lo sitúa ahí para mostrarnos muy de cerca la batalla, donde despliega su mejor literatura para sumergir al lector de lleno en medio del caos. Pero como personaje ni fu ni fa.

Los Héroes, de Joe Abercrombie_opt

Los héroes menores

Uno de los grandes atractivos de la novela son las miniescenas. Aquellas de las que Abercrombie se sirve para proporcionarnos información de la batalla que los personajes principales no pueden conocer. Así en un punto de la novela el punto de vista va saltando de un soldado al de su asesino, en varias ocasiones, haciendo avanzar la escena. Abercrombie repite este formato pero a través de un mensaje que recorre el campo de batalla cambiando de mano en mano. Brillante en ambos casos. De lo mejor de la novela.

Y si hablamos de estas pequeñas escenas no puedo sino mencionar al sargento Tunny, el experto en no hacer nadaA diferencia de Calder, Tunny no es un cobarde, sencillamente prefiere no luchar. Es uno de esos veteranos que no arriesgan porque saben que no hay paga para los muertos. Así que se dedica a holgazanear, retrasar en lo posible las acciones militares si no recibe órdenes muy concretas y no dudar un segundo en cumplirlas cuando las recibe. El que sabe de la incompetencia de los oficiales y prefiere medrar con los errores ajenos.

Hay algún otro personaje por ahí de menor importancia. Finree, único personaje femenino de la novela y que tiene la misión de mostrarnos el funcionamiento del alto mando de la Unión; Beck, el hijo de un afamado guerrero que no tiene ni idea de qué hacer en medio de una batalla; y nuestro viejo amigo Caul Escalofríos, convertido en un silencioso asesino tras su fracaso de ser mejor persona en La mejor venganza y que pone la piel de gallina incluso al lector.

El oficio de la guerra

Y el último personaje de la novela es la guerra. El autor la ha dotado de vida propia. Los preparativos de la batalla, la logística, el reclutamiento, las larga marchas hasta el campo de batalla, las bajas por enfermedad o accidente, el caos de las contraórdenes, etc. Joe Abercombie ha puesto mucho empeño en que su batalla, lo que da sentido a la novela, sea tan realista que el lector se siente como uno más de los miles que están ahí, impotentes ante la magnitud de la contienda.

¿Recomiendo Los Héroes, de Joe Abercrombie?

Ciertamente la novela me ha gustado. No ofrece nada más allá de testosterona y dosis de acción, pues hasta sus lecciones morales se quedan un poco superficiales, pero es una lectura muy disfrutable. Gracias a sus personajes. Lo que te ofrece Abercrombie es una batalla, con todos y cada uno de sus pequeños momentos, y es aquí donde sobresale el autor. Te encontrarás una novela muy fluida. Se percibe que el autor disfrutaba con cada párrafo. Así que, si quieres comprar Los Héroes, aquí te dejo un enlace de Amazon. ¡Nos vemos!