Proyecto Armagedón de Miguel Ángel Alonso Pulido
Reseña

Proyecto Armagedón

Tras haberme quedado una muy buena impresión de Traición en el Gran Consejo he continuado con la saga de space opera escrita por Miguel Ángel Alonso Pulido, que ha repetido formula de éxito con Proyecto Armagedon, la cual mejora a su predecesora al tiempo que mantiene cierta frescura que las segundas partes tienden a perder. Esta vez no. Esta vez todo mola más.

Proyecto Armagedón

Better, bigger, cooler

Mejores novelas de fantasía y ciencia ficción: Proyecto Armagedón

Miguel Ángel sigue mejorando su propio estilo, reforzando esos aspectos que le caracterizan, como son el ritmo y el cliffhanger y minimizando (u ocultando) esa ingenuidad científica que le golpeaba en La cosmonave perdida. También ha mejorado mucho a los personajes, arrancándolos de la estática y dotándolos de progresión. Se nota que se siente cada vez más a gusto con su exageradamente entretenido universo de ciencia ficción. Este libro me ha confirmado que he hecho bien en leer todo lo que Miguel Ángel ha ido publicando (si no me había dado cuenta ya).

Personajes, muchos y muy bien definidos

Los principales siguen acompañándonos en nuestro viaje a los variados rincones de la Unión Galáctica de Planetas y más allá (¡qué maravillosa puede ser la ciencia ficción cuando un escritor sabe establecer abismos entre un mundo y otro!). Pero se han ido reforzando con una serie de secundarios con creciente importancia en la novela que no están, en absoluto, para rellenar hojas. Numerosos puntos de vista para numerosos personajes que van contribuyendo a la construcción de una historia muy completa y muy bien estructurada.

Mención especial, una vez más, para los alienígenas. Miguel Ángel ha sabido dotarles de un lenguaje propio paralelo al de los humanos con una ingeniosa combinación de vocablos inventados, sonidos guturales o simplemente letras en versalitas que les dan rasgos muy únicos e identificables. Son los diálogos que más he disfrutado. Esos y (alerta spoiler) las ocurrencias de Chaka (todos sabíamos que iba a volver, aunque su proceso de recuperación ha sido de lo más trabajado por el autor).

Destaca el embajador Kue, un excelente villano legal neutral que tiene una de las mejores evoluciones que he visto en los últimos tiempos. También evoluciona nuestro amable Querevi, aunque está en peligro de convertirse en otro granuja como Chaka; además, gracias a él y sus ojos ignorantes, podemos ir conociendo más del universo que el autor ha creado.

Cliffhanger por todos lados y (ay, Dios, no) algún deus ex machina

En paralelo al frenético ritmo al que el autor ya nos tiene acostumbrados (las páginas se devoran) discurre el uso del cliffhanger en gran parte de las pequeñas escenas que componen esta historia. Además, con el sistema de cambio Punto de Vista hace que tardemos dos o tres escenas en volver a donde estábamos; eso nos deja con el suspense. Exactamente lo que Miguel Ángel quería, y que ha conseguido.

Escenas de acción, escenas de tensión, un bonito worldbuilding, narración y, por último, conspiración se suceden muy bien encadenadas. Proyecto Armagedon no es de esos libros que paras para luego retomar. Lo lees, y punto.

El único fallo de la novela es el EXAGERADO deus ex machina que nos plantan a mitad de la novela. Ha sido una auténtica puñalada, pero es perdonable porque el resto de la obra es soberbia y entretenida a más no poder.

Secretos, dentro de otros secretos

La abundancia de tramas en paralelo permite una conspiración de grandes dimensiones en las que tienen cabida diversas ramificaciones. Hay planes dentro de otros planes que se van moldeando en función de las circunstancias. Hay títeres y marionetas, y el papel de jefe supremo no queda bien definido, contribuyendo a la fragilidad de los personajes, que hace que todos estén amenazados por la pluma de Miguel Ángel y los planes que tenga reservados para ellos.

En Proyecto Armagedon asistimos a una guerra de secretos. Quienes están al tanto de lo que sucede están coaccionados o rodeados de agentes treyanos que no están dispuestos a permitir ninguna fuga de información. Los planes para debilitar a la Unión a través de la hambruna parecen tan inverosímiles (aunque el autor se las arregla para que sean factibles) que nadie cree a aquellas personas que, investigando esa pista, acaban siempre envueltas en muertes y destrucciones. La absoluta pérdida de credibilidad pública de los buenos es algo presente en esta novela. Y  eso le dota de un gran realismo político.

¿Recomiendo Proyecto Armagedón?

Sí, señor. Proyecto armagedon es una gran novela que, además, garantiza una madurez que el autor sabrá usar en futuros proyectos. Cinco estrellas, señores. Todas y cada una de ellas. Si quieres leerlo, aunque recuerdo que es la segunda parte de Traición en el Gran Consejo, aquí te dejo un link a Amazon

 Proyecto Armagedón de Miguel Ángel Alonso Pulido

Carlos Pérez Casas nació en Zaragoza en 1989. Máster en Historia Contemporánea por la Universidad de Zaragoza. Es profesor, escritor de ciencia ficción y corrector ortotipográfico. Fiel participante de NaNoWriMo.

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