Carlos Pérez Casas

Escritor de ciencia ficción y fantasía

Trabajo humano en peligro

Automatización del trabajo: robótica y desempleo

El impacto de la robótica en el mundo laboral es un tema serio. Y aquellos que queremos saber cómo escribir ciencia ficción deberíamos no perder de vista el futuro del empleo y los empleos del futuro, porque no tardarán en llegar. En cierto modo, la automatización del trabajo. Parte del trabajo humano se está viendo sustituido por la intrusión de los robots trabajando. Esto es especialmente visible en las cadenas de montaje de las fábricas, donde la automatización del empleo empieza a notarse en las plantillas. Ahora bien, como escritores de ciencia ficción, toca preguntar si esa maquinaria puede ser algo más que un elemento decorativo para nuestra novela para convertirse en una parte esencial de ella. La automatización del trabajo es la etapa inicial de un futuro marcado por el transhumanismo.

Automatización del trabajo e inteligencias artificiales

Oficios en peligro debido a la automatización del trabajo

Si trabajas en una cadena de montaje, estás jodido

Lo cierto es que cuando empecé a escribir El Cirujano solo pretendía mostrar una sociedad en la que las inteligencias artificiales eran algo habitual; parte de esa normalidad debía ser la automatización del trabajo. Con ese detalle de fondo, puramente estético, sumé un protagonista que sentía animosidad hacia las IA. Durante la fase de revisión me dio por reflexionar dónde estaba el origen de esa animosidad hacia las inteligencias artificiales. La respuesta fue el miedo a verse sustituido. Robots trabajando supone desempleo para algunos.

Ten presente que no es la primera vez que los trabajadores ven peligrar sus empleos con la llegada de las máquinas. La introducción de maquinaria agrícola jugó un papel significativo en el llamado éxodo rural. Aunque no es cierto que fuera el único factor de desempleo en el campo, sí aportó su granito de arena. Estos trabajadores sin empleo acudieron a las ciudades, donde había una gran demanda de mano de obra gracias, precisamente, al uso de máquinas en las fábricas. Todo esto es parte de la Revolución Industrial.

El miedo a verse sustituido despierta odio hacia las inteligencias artificiales. Clic para tuitear

El modelo económico de la robotización industrial

La automatización del trabajo es solo un paso más en la evolución económica. No existe una sesuda explicación para ello. A medida que se descubren nuevas tecnologías, se les da un uso. O, más habitual, existe una necesidad para la que se da una respuesta tecnológica. Los efectos de estos cambios en la economía son paulatinos pero, una vez entran, están para quedarse. El brazo robótico ya no se irá. Por lo tanto, vamos a ver cómo podría afectar la robotización a la economía si vamos a escribir una novela de ciencia ficción que incluya este aspecto.

¿Los robots son más baratos?

Esa es la pregunta esencial. Si una empresa cree que va a ganar más dinero con un robot, despedirá al trabajador humano. Analicemos este argumento, los gastos de emplear a un humano son salario (para el trabajador) y cotización (para el Estado). Los de una máquina son compra y mantenimiento. A menos que se quiera alquilar un robot (algo que podría darse) el empresario tendrá que hacer un cuantioso desembolso inicial por el robot, lo cual es el primer impedimento para sustituir al humano. El segundo gasto de un robot es su consumo energético y el coste de mantenimiento. Seguramente llevado a cabo por un humano.

Si al hacer las cuentas, la empresa valora que el robot es la mejor opción, la cogerá. Son gente de negocios. Así que la única defensa del trabajador es hacerse más barato (cobrar menos), trabajar más (cobrar menos), o aprender alguna tarea que el robot no sepa hacer. Una opción que no depende del trabajador es que exista un límite, legal o mterial, a la cantidad de robots que puede haber en una fábrica (interesante idea para una novela de ciencia ficción) o que el coste de fabricación y/o mantenimiento del robot se vea aumentado (tal vez como un acto de sabotaje o de terrorismo).

Ahora que ya sabes cómo empieza a funcionar todo esto, ya deberían empezar a surgir ideas para tu próxima novela, o cómo incluirlas en la que ya tienes en marcha. Déjame un comentario con tus dudas si es tu caso.

¿Deben las máquinas cobrar y/o cotizar?

He aquí un debate consecuencia de lo anterior. El robot no necesita cobrar, porque no tiene gastos que afrontar. Su alimentación es la energía y sus cuidados médicos los de un mecánico o programador. Son gastos a los que hace frente la empresa. Si un robot sustituye a un obrero es malo para el trabajador, que pierde el empleo, pero también para el estado pues pierde un contribuyente.

¿Deben las máquinas cobrar y/o cotizar? Clic para tuitear

Si la automatización del trabajo se convierte en una práctica habitual en las corporaciones, llegará un momento en el que no habrá ingresos para mantener el Estado del Bienestar. Y entonces todo se va a la mierda y tenemos cyberpunk puro y duro, como verás más adelante. Por lo tanto, se plantea la duda de si una máquina debería cotizar para que los servicios sociales estén asegurados. Conviene estudiarlo de cara a tu novela.

Los robots no protestan

Automatización del trabajo y reivindicaciones sociales

Otra gran desventaja del trabajo humano para los empresarios es que la gente suele protestar por sus derechos. Por lo que encontrar unos sustitutos que sean obedientes y serviles les resulta atractivo. Esto pasa con algunos humanos, claro, pero nunca se puede estar seguro de su abnegación. Con una máquina, sí (si tu novela no incluye rebelión de las máquinas tipo terminator, claro). A menos que alguien se lo impida, como el gobierno, las empresas usarán a los robots en el mismo momento en que sean rentables para ahorrarse quebraderos de cabeza y negociaciones sindicales.

Robótica y desempleo

Sin duda la clase trabajadora será la más afectada por la automatización del trabajo, ya que es la más numerosa. Algunos dirán que esto se debe a que sus empleos los puede desempeñar una máquina, pero, como leerás más adelante, hay profesiones intelectuales en peligro. Si la clase trabajadora se verá más afectada es por la fuerza de sus números. A más personas, más despidos. El treinta por ciento de ocho millones de operarios de fábricas es más dramático que el treinta por ciento de ciento cincuenta ejecutivos. Así que hablemos de los trabajadores. Aquí te planteo tres posibles futuros para escribir ciencia ficción: el blanco, el negro y el gris.

El futuro optimista: calidad de vida

En esta variante de tu novela puedes retratar un futuro donde los robots son obedientes esclavos que hacen nuestra vida más fácil. Los robots desempeñan los trabajos más duros, puede que incluso todos los trabajos, mientras los humanos vivimos sin que nos falte lo más básico o incluso dedicándonos enteramente al ocio (entendido como la actividad que no está orientada al negocio, sino a la interacción social, como la política). Una sociedad muy igualitaria gracias a la masiva robotización.

El futuro pesimista: cyberpunk

El cyberpunk es un subgénero literario en el que se combina alta tecnología con baja calidad de vida. Si quieres crear este tipo de sociedad es seguro que tus personajes tendrán implantes cibernéticos, vivirán en un mundo oscuro lleno de injusticia y altas tasas de criminalidad, con los robots trabajando al servicio de poderosas corporaciones que mantienen a la población en un estado de servidumbre. Todo tiene un aire eléctrico e irreal y los códigos morales son muy flexibles.

O quizá no sean corporaciones quienes los usan, sino un estado represivo que se sirve de la robótica para mantenerse en el poder. En este futuro, hay enormes masas humanas escasas de dinero, viviendo entre la mugre y la miseria, dedicándose al trapicheo y actividades inmorales para subsistir. Es un futuro nefasto. El escenario adecuado para novelas sobre rebelión o de corte detectivesco.

Lo que podemos aprender del siglo XIX

Soy historiador, por algún lado lo he comentado. Y, como he dicho más arriba, la automatización del trabajo no es muy distinta de las primeras etapas de la revolución industrial. Eso implica miseria y oportunidad a partes iguales.

La robótica sustituirá a parte de lo obreros, quienes se verán en el paro. Esto será especialmente duro para aquellos que no sepan adaptarse a las circunstancias (aprender un nuevo oficio, adquirir estudios superiores, etc.), pues a ellos les espera una época de trabajos malpagados que sin duda condicionará las oportunidades de sus hijos.

El siglo XIX fue una mala época para los obreros que no supieron adaptarse. Y a aquellos que sufrieron y lucharon por sus derechos debemos tanto el progreso tecnológico como las conquistas sociales que habían sido impensables un siglo antes. Porque ahora, un siglo después, nos beneficiamos de la lucha de nuestros tatarabuelos.

Creo que la automatización del trabajo tendrá un efecto similar en nuestro futuro cercano. Una primera fase de penuria y padecimiento, seguido de una recuperación de nivel de vida a medida que los humanos nos adaptemos a los nuevos empleos. Llevará tiempo y sudor, pero terminará por venir. Al menos, es lo que me gustaría pensar.

Profesiones más vulnerables de ser automatizadas

En el informe The Future of Employent: How Susceptible Are Jobs to Computerization? para la universidad de Oxford se enumeran una lista sobre las profesiones más y menos vulnerables de ser automatizadas. Los parámetros utilizados tenían en cuenta si el empleo humano era manual o intelectual; pero también se tuvo en cuenta si era rutinario, impredecible o creativo. Porque si las máquinas son muy eficaces con trabajos manuales como una cadena de montaje, también son más rápidas haciendo ciertas operaciones cognitivas. Por ejemplo, el dispositivo en el que estás leyendo este artículo, sea ordenador, móvil o tablet, cuenta con calculadora.

Automatización del trabajo manual

Los empleos manuales más susceptibles de ser automatizados son aquellos que realizan labores repetitivas o cuyo fundamento se basa en seguir una serie de instrucciones predeterminadas. Los más castigados serán los cajeros de supermercados y comercios, los transportistas y conductores urbanos, los operarios de las cadenas de montaje, agentes de correos, crupieres y reponedores.

Automatización del trabajo

Como puedes ver, se trata de empleos repetitivos que requieren de reducida formación; sin embargo, hay otros trabajos que, aunque requieran habilidades más diversas, también están en peligro. Son los camareros, cocineros, jardineros, agricultores (al menos, gran parte de ellos), encuadernadores, revisores y recepcionistas. Sobre este último me gustaría comentar que es posible que se salve en algunas circunstancias gracias a los nostálgicos que prefieran el trato humano a ser atendidos por un robot. Ya nos sucede con los servicios de atención al cliente.

Automatización del trabajo intelectual

Al igual que en la categoría previa, también hay empleos que, pese a necesitar de preparación académica para llevarse a cabo, quedan bajo la amenaza de desaparecer si se limitan a seguir una serie de pautas. Son aquellos que se limitan a comprobar resultados o aplicar soluciones en circunstancias predeterminadas. Algunos ejemplos son los examinadores de títulos, escritores técnicos, cartógrafos, agentes de préstamos, inversores de bolsa, bibliotecarios, teleoperadores y tasadores.

Un caso especial es el de los correctores de textos. Según parece seguir las normas ortográficas es algo que una máquina puede hacer sin problemas. Ahora llegar mi contraargumento, ¿podrá una  máquina interpretar el texto para elegir la palabra correcta? El siguiente titular “Muere cosido a puñaladas por una gorra durante un concierto”. Tiene que estar mal. O bien el redactor quería ser ofensiva y esa “gorra” es “zorra” o “gorda”, o bien la verdadera noticia es “Muere cosido a puñaladas a causa de una gorra durante un concierto”. En mi opinión, los correctores estamos a salvo.

El corrector de textos, a salvo de la automatización del trabajo.

¡Los correctores de textos estamos a salvo!

Profesiones menos vulnerables de ser automatizadas

Pero también te interesará saber cuáles son los oficios con futuro. Aquellos que necesitarán de la capacidad humana para ser realizados. Se trata de actividades que requieren de la improvisación o la búsqueda de diversos caminos para desempeñarse. Por lo que las inteligencias artificiales son inadecuadas. Por el momento.

Empleos manuales menos susceptibles de ser automatizados

Son los entrenadores deportivos, maquilladores, terapeutas, monitores infantiles, guardabosques, fotográfos y personal de limpieza. Este último caso es curioso, pues a menudo se considera un trabajo de poca preparación e injustamente estigmatizado; pero la limpieza, tanto doméstica como industrial, es un trabajo humano que requiere de adaptación e improvisación. La famosa rumba no lo hace todo.

Por lo general, están a salvo aquellos trabajos cuya jornada laboral está marcada por la variedad de ubicaciones y situaciones; por consiguiente, no hay ninguna programación que pueda satisfacerlos.  Otros empleos que no se ven amenazados son aquellos que se dedican a la enfermería, la farmacéutica y veterinaria (desconozco por qué se han incluido estas profesiones en el trabajo manual, pero los del informe son los expertos).

Profesiones intelectuales a salvo

Por último, quedan las profesiones que ninguna máquina presente o del futuro cercano será capaz de realizar. Empiezo por mi favorita: los escritores. ¡Hurra por nosotros! El informe Oxford nos pone a salvo. Si bien es cierto que antes he mencionado que los escritores técnicos están en peligro, no ocurre lo mismo para los autores de narrativa, teatro y poesía. El grado de creatividad necesario para escribir una novela todavía no puede igualarse. Por el momento, estamos a salvo.

No obstante, no estamos solos en este oasis. Existen otras profesiones que todavía son parte del trabajo humano. Son los ingenieros, analistas informáticos, profesores, ejecutivos, músicos, diseñadores de moda, científicos, editores, actores y controladores aéreos.

Me gustaría hablar de un caso especial, y es el de los jueces y abogados. A pesar de lo que he ido viendo en algunas novelas de ciencia ficción, como es el caso de Luna Nueva, de Ian McDonald, las IA jurídicas no van ser tan prematuras como se esperaba. Según parece, aunque la abogacía tiene mucho de elegir la norma adecuada, también tiene otro mucho de interpretación. Por lo que puede entenderse que la gente de Derecho se libra de ser sustituida.

Hasta aquí el artículo sobre automatización del trabajo

Espero que hayas encontrado consejos útiles en este artículo para tus novelas de ciencia ficción. Ahora es hora de que los pongas en práctica y empieces a darle una forma estable a esa idea difusa que tienes en mente. Si te ha gustado o quieres aportar algo al tema no dudes en dejar un comentario. Que sepas que tengo todo un apartado dedicado al uso de la ciencia en la ficción literaria. Y si quieres estar al tanto de más artículos míos te invito a suscribirte a mi lista de avisos.

Y si ahora mismo te han entrado ganas de leer una novela de ciencia ficción que tenga en cuenta cómo el trabajo humano podría verse afectado por la automatización te dejo un enlace a El Cirujano. Es una novela corta de mi cosecha que toca temas del transhumanismo y la consecuencias sociales de haber desarrollado la capacidad de transmitir nuestra mente a otro cuerpo. Y la robotización del empleo, claro.

Portada de El Cirujano. Una novela que también trata la automatización del trabajo.

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3 Comentarios

  1. Marta Tornero Rubio

    Hola, Carlos:

    Genial artículo, muchas gracias por aportar tu punto de vista como historiador.

    Como este es un tema que me apasiona, siempre que sale en discusiones de sobremesa hace que me lance al ruedo.

    Yo me considero de los optimistas: los robots están pensados sobre todo para sustituirnos en trabajos sobre los que nadie ha dicho jamás “esta es mi vocación”, y crean puestos de empleo en otros sectores más creativos. A más robots, más investigadores y programadores. Llevará su tiempo, y seguramente pasemos una etapa de transición difícil, ya que puede que no haya suficiente trabajo para la gente que se quedará desempleada, pero no se me ocurre otra manera de que podamos avanzar y conseguir que cada vez más personas se dediquen a lo que realmente les apasiona, en lugar de tener que ganarse el sustento con trabajos mecánicos que nadie quiere.

    Pero esos trabajos son necesarios, por el momento, y es posible que no todos desaparezcan, aunque contemos con mano de obra automatizada. Aun en ese caso, solo un pequeño porcentaje de nuestro tiempo productivo tendría que dedicarse a tareas más o menos mecánicas, y creo que agradeceríamos el respiro, ya que nuestro trabajo habitual requeriría poder mental y creatividad.

    ¿Y tú a qué bando te suscribes?

    Un abrazo,

    Marta

    • Pesimista.
      Soy así, y es el tipo de futuro que me gusta reflejar en mis historias. Al mismo tiempo, quiero estar equivocado, pero es que soy del espíritu del heraldo de la hecatombe. XD Si algo está mal, todavía puede empeorar.

      ¡Nos vemos!

  2. Paco

    Hola Carlos:

    Estoy creando el worldbuilding de un mundo cyberpunk y llevo unos meses leyendo artículos sobre sistemas de gobierno y la economía con robots, pero no consigo dar con la tecla. Ahora me he encontrado con tu página y he leído algunos de tus artículos, pero la verdad es que sigo igual.

    Como he comprobado que eres un experto en el tema, me he atrevido a escribirte pensando que quizás puedas darme alguna idea que me oriente un poco por donde tirar. No estás obligado pero te estaría muy agradecido si así fuera.

    Verás, en mi mundo por la globalizacion hay un estado único federal, con un senado formado por representantes de los diferentes estados (repúblicas, monarquías) y las megacorporaciones. Ellos deciden sobre el resto del planeta.

    La población puede votar y elegir a sus representantes, sería algo así como en EEUU, una democracia representativa. Pero estos representantes financian sus campañas con dinero de las megacorporaciones y de los multimillonarios quienes pueden meter la mano en cualquier asunto que les afecte.

    Los robots (esclavos) están a manos de las corporaciones y multimillonarios y ocupan la mayoría de puestos de trabajo.

    Con menos trabajo, la sociedad tiene una cartilla de racionamiento y una renta básica universal, para comprar mejores alimentos, ocio o algún bien que necesiten. Esta sería la clase baja, pero habría una clase media de gente que puede trabajar para conseguir más dinero y obtener mejores bienes ¿pero que trabajo ocuparían cuando ya están los robots? Pensé en investigadores, ingenieros, médicos, las mentes brillantes tendrían oportunidades, pero es que los ricos utilizan la genética para crear individuos más listos entre sus filas (parecido a la película GATTACA), por lo que no necesitan a la población. A no ser, que piensen que ellos no deben de trabajar y entonces sí, estos trabajos estarían en manos de la clase media.

    Otro punto son las corporaciones, si quieren hacer dinero tienen que vender sus productos, los de lujo para los ricos y los otros al resto, pero claro, si la gente no tiene trabajo, no tiene dinero, ¿a quién vende sus productos? ¿Como mantienen su imperio financiero? Y piensas, bueno no lo necesitan porque como tienen es su poder las materias primas y las herramientas, es como si tuvieran una impresora 3D con la que pueden hacer aquello que necesiten o deseen, por lo que no necesitan dinero. Entonces ¿para que serviría la gente? Y si ya lo tienen todo ¿para qué seguir fabricando? Y si han llegado tan alto que no necesitan nada de nadie, ¿quizás se dediquen a la filantropía y cuiden de la gente como el que tiene una mascota?

    Pensé aquello que decía Nietzsche sobre que al final habría una cofradía de amos y otra de esclavos, pero si los esclavos son los robots, los amos podrían ser la humanidad, pero los ricos serían los verdaderos amos porque se pueden permitir el lujo de tener robots. Entonces ¿para que serviría el resto de clases?

    He pensado en un sistema como el feudalismo donde los ricos son los nobles y el resto los vasallos, pero estos en el feudalismo eran útiles al noble, pero en mi mundo ya están los robots. Entonces pruebo con el Imperio Romano y los esclavos, pero allí la gente tenía su trabajo, agricultura, comercio (sin entrar en los ingresos obtenidos por los botines de las campañas de guerra), pero claro, si en mi mundo la agricultura la ejercen los robots a cargo de las corporaciones y el comercio está a manos de estas, que quizás no necesiten vender productos para obtener riqueza por aquello que ya he comentado de la impresora 3D. ¿qué hago con el resto de la población? ¿Para que serían utiles a los ricos? Porque a la gente la tienes que tener contenta para que no se subleve y te monten revoluciones.

    Necesito un sistema económico y de gobierno que mantenga de alguna forma esta sociedad globalizada, pero es que no lo veo. He pensado en que los ricos usaran a la población como soldados para luchar entre ellos pero en una globalización donde el planeta ya se lo han repartido entre unos pocos, ¿para qué guerrear?

    Con este cacao mental, ¿se te ocurre alguna idea por donde tirar? ¿Algún equilibrio en todo esto?

    Gracias por tu atención.

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