Carlos Pérez Casas

Escritor de ciencia ficción y fantasía

Corregir el borrador de tu novela

Corregir el borrador de tu novela

Tu trabajo da sus frutos cuando escribes la palabra fin. Pero no has acabado, ni mucho menos. Eso que tienes es un primer borrador y es una mierda, puede que tenga buenas ideas, algún diálogo sagaz, pero no es algo que la gente debería leer. Ni tú quieres que lo lean. Porque antes de que vea la luz, de enseñársela a nadie, tienes que corregir el borrador de tu novela. Tu primer borrador está muy bien, aunque antes te haya dicho que no. Tiene sus cosas buenas porque son los sólidos cimientos en los que se basa tu próximo éxito. Pero, al igual que las casas, la gente quiere más que unos cimientos. Quiere paredes y quiere tejado, con una buena estética exterior. Lo mismo le sucede a tu novela, y todavía no lo tiene.

Necesitas corregir el borrador de tu novela

O-B-L-I-G-A-T-O-R-I-O. No me refiero únicamente a la corrección de textos que tarde o temprano todos hacemos. Eso es algo que ya deberías tener muy marcado a fuego si te has metido en el oficio de escribir. No, se trata de la corrección que arregla los puntos flojos de tu novela, concreta las descripciones de los escenarios y mejora todo en general. Todo. En otras palabras, lo que convierte tu historieta en una novela. Según Brandon Sanderson te convierte en un buen escritor cuando eres bueno revisando, por lo que insiste en la necesidad de aprender esta habilidad en las fases iniciales de tu carrera literaria.

Corregir el borrador de tu novela

Ahora bien. Esto no es un proceso sencillo ni placentero. Pregúntale a que cualquiera que se dedique a escribir. ¡A nadie le gusta! Revisar tu novela es un proceso mucho más solitario que escribirla. El hecho de estar corrigiendo te aísla porque debes estar pensando en esas frases que quieres cambiar, ese personaje que ves que flojea o esos diálogos mal pulidos.

¡Las voces me obligan! ¡Me quiero morir! ¡Antes me enfrento a Alien! ¡El horror! ¡El horror!  ¡Ph’nglui mglw’nafh Cthulhu R’lyeh wgah’nagl fhtagn!

Testimonios verídicos sufridos por escritores durante la fase de corrección

Corregir el borrador de tu novela en ocho fases

Sí, has leído bien. Ocho fases. Perfeccionar es algo muy largo y muy doloroso. No obstante, debe hacerse. Brandon Sanderson afirma que los buenos escritores que conoce son mejores revisando que escribiendo, porque es la revisión lo que permite que tu novela sea tolerada, en primer lugar, y disfrutada, posteriormente, por los lectores. La gran ventaja de este método de ocho pasos es que simplifica las cosas al dedicar cada borrador a revisar un aspecto concreto de la novela.

Primer borrador

Es importante escribir el primer borrador con rapidez. Cuanto antes, mejor. Para poder contar una base desde la que trabajar. Por lo tanto, escribe esta novela de principio a fin, sin detenerte. Cada vez que que quieras hacer un cambio de una escena que ya has escrito anótalo para el segundo borrador y sigue avanzando. No te detengas hasta que esté terminado. ¡Escribe!

Segundo borrador

Nada más terminar el primer borrador, empieza en la página uno y arregla todos esos problemas de trama, personajes y escenarios que has ido encontrando mientras escribías la novela. Esta es una revisión en caliente, que te permitirá solucionar los baches que te mosqueaban durante la fase de creatividad. No revises nada de gramática, ortografía, etc. Limítate a cambiar lo que creas oportuno y poder decir que ya tienes la historia que querías contar.

A este borrador me gusta llamarlo el del Deus ex machina. ¿Por qué? ¿Recuerdas ese personaje que aparecía repentinamente en la novena escena para solucionar un problema? Es hora de que ya aparezca en la segunda o tercera. Esta revisión parece ser una de las grandes olvidadas en el proceso de corregir el borrador de tu novela. Y no debería serlo. Anticipa el giro argumental. Háblanos de ese amuleto mágico que desviará a flecha mortal. Puedes hacer trampa en el primer borrador, pero juega limpio en el segundo.

Pausa corta

Aunque no lo creas, las pausas son importantes a la hora de corregir el borrador de tu novela. De hecho, hay dos. Esta es la primera y más corta, que sirve para alejarte un poco del frenesí de letras y escenas. Aléjate de tu novela dos a tres semanas. Y cuando digo alejarse me refiero a eso. Guarda tu borrador en un cajón (o en un archivo profundo) y déjalo descansar. Ahora, céntrate en otra cosa. Utiliza este tiempo para planificar tu próxima novela. Elegir una de tus ideas, moldear algún personaje, hacer un poco de worldbuilding, etc. Es un momento que te sirve para desconectar de lo escrito y así poder retomarlo más adelante. También te permite experimentar con nuevas ideas que quizá te ayuden en futuras revisiones. ¿Lo mejor? Lee algún libro.

Corregir el borrador de tu novela en ocho fases

El segundo borrador de El Cirujano, poco antes de revisar sus escenarios.

Tercer borrador

El propósito de este borrador es doble. En primer lugar, pulir el lenguaje. Elimina las oraciones pasivas, mejora las descripciones y elimina las repeticiones; especialmente aquellas en las que explicas algo e inmediatamente después lo enseñas (¿necesitas la descripción previa?). Reduce las escenas, busca el lenguaje concreto que te permite ser más breve. Si encuentras un exceso de información sobre worldbuilding es el momento de recortar.

En segundo lugar, reducir el número de palabras. Porque eso es lo que quieres hacer en esta fase de revisión. Recortar. Especialmente en los párrafos descriptivos en los que se explica algo y, a continuación, se muestra ese algo en funcionamiento. Eliminar un 15% de tu novela es perfectamente normal con este proceso (más incluso si es tu primera novela), pues estás eliminando paja. Todo lo que sobra. En resumen, haz un destrozo.

Puedes hacer trampa en el primer borrador, pero juega limpio en el segundo. Clic para tuitear

Pausa larga

La segunda de las pausas que debes hacer al corregir el borrador de tu novela. Y esta es fundamental. Ahora es el momento de abandonar la novela durante medio año. Sí, medio año. Por eso se llama pausa larga. El tiempo es variable pero es momento de alejarse de tu novela por completo para ganar perspectiva. Casi olvidarte de que existe.

Envía el borrador a tus lectores alfa. Es importante que esta gente tenga conocimientos sobre el mundo literario, por lo que tu grupo de escritores debería ser tu primera elección (quienes además estarán al tanto de tu novela), o tu agente literario, si tienes. Estas personas buscarán las inconsistencias en la trama, te dirán si tus personajes son sosos y encontrarán fallos de lo más variopinto.

Esta larguísima pausa te sirve para distanciarte de tu novela, tomar notas de cambios potenciales y saber qué cosas no encajan con la historia aunque te encanten. El conocido kill your darlings (mata lo que te gusta, las escenas que te encantan pero no aportan nada a la trama). Lo vas anotando para cuando llegue el temido cuarto borrador, porque te permite una claridad de visión que será como la panacea para tu novela.

Empieza una nueva novela (aquella que planeaste en la pausa corta) y repite con ella los pasos hasta llegar al tercer borrador. Esto significa que puedes tener varios borradores y ninguna novela completamente terminada. Es exactamente lo que quieres. Novelas escritas en espera de revisión. Porque lo que escribes hoy se publica, con suerte, el año que viene. Sin embargo, si lo haces bien y respetas los tiempos podrías estar publicando dos novelas al año.

Cuarto borrador: la bestia negra

Esta es la parte más difícil de la revisión. Debes hacer los cambios que has ido valorando durante todos esos meses, anotándolos en tu cuaderno de escritor, además de añadir las sugerencias de tus lectores alfa (individuos desalmados donde los haya). Invierte tiempo en arreglar lo que está roto (reacciones ilógicas, fallos de consistencia en la trama, deus ex machina, etc.). Los cambios fundamentales de la novela ocurren en este borrador.

“En El pozo de la ascensión el clímax de la novela pasó de estar en las montañas a la ciudad de Luthadel. Eso me obligó a reescribir siete escenas. En El camino de los reyes había un personaje que sufría visiones y no sabía si estaba loco; decidí mover el punto de vista a su hijo para que fuera él quien tuviera el dilema sobre si padre estaba o no loco. Eso supuso diez o doce capítulos”.

Si aún no lo sabes te lo digo yo. No superar este borrador es lo que te impide ser escritor. El arduo trabajo que supone esta clase de revisión es la que desespera a la mayoría de escritores, pero debe hacerse para poder corregir el borrador de tu novela. Tu historia realmente lo necesita para poder enganchar al lector. El cuarto borrador no convierte tu novela en una obra maestra, la convierte en una novela que no es mala. Y eso es un punto de inicio. A partir de este momento tu novela podrá gustar o no, pero ya no dirán que es mala.

También es el momento de pedir ayuda en términos de investigación específica. Conocimientos que se te escapan, como el tratamiento médico con limitados utensilios o el funcionamiento de un motor de fusión. Tengo una serie de artículos sobre ciencia con ficción que quizá puedan ayudarte en algunos aspectos. Pero a la hora de la verdad lo mejor es que le preguntes a un experto sobre algunos párrafos específicos para que te señale fallos.

Quinto borrador

Llega el momento de volver a pulir el lenguaje. Pero esta vez no es para recortar sino para darle a la novela un lenguaje más apropiado. Palabras elegantes, sin convertir tu novela en un diccionario. Mantener fijo el punto de vista (lo que puede saber y no cada personaje) y embellecer los diálogos debería ser lo prioritario. También utiliza el lenguaje no verbal.

Llegados a este punto, tu novela está terminada. Ya tienes la historia definitiva y tu trabajo ha concluido. En otras palabras, ya no puedes hacer más y ahora le toca a otros. Envía la novela a tus lectores beta (tus seguidores de confianza) para que te sean un globo sonda sobre cuál será la reacción del público. También es el borrador que puedes enviar a un editor.

Sexto borrador

Corregir el borrador de tu novela

Añade las anotaciones hechas por tus lectores beta. Cuidado en este punto. Cada persona tiene unos gustos particulares, por lo que no deberías cambiar la novela para agradar a cada uno de ellos. No. Simplemente valora las impresiones generales del grupo. Ten presente que este grupo, en general, no está compuesto de escritores profesionales. Eso sí, si todos los lectores beta hacen hincapié en algo tal vez sea sensato hacerles caso. Tu editor puede ser uno de esos lectores beta, son especialmente buenos analizando el ritmo de la narración. Algo en lo que los grupos de escritura son notoriamente conocidos por no saber apreciar. Los lectores beta, más entusiasmados, sabrán decírtelo. Al llegar a este punto, la revisión debería estar terminada.

Séptimo borrador

Ya tienes la historia que quieren leer. Bien hecho. Pero ahora toca hacer que su legibilidad sea la adecuada, porque, por muy bien que escribas, cometes errores como el resto de los mortales. Puede que lleves seis borradores, pero a cada palabra y cada frase que has añadido, cada alteración del orden de los párrafos ha generado nuevas erratas. Lo que debes hacer ahora es enviar tu manuscrito a un corrector profesional para que haga su magia.

Contratar un corrector de textos

Píensalo bien. Cuando dices que tienes que corregir el borrador de tu novela lo primero en lo que te viene a la mente es la ortografía. Ha llegado el momento de hacerlo. Y para eso necesitas a un experto. Su trabajo será arreglar problemas de ortografía, laísmos, incongruencias de género y número, etc. Son errores que tú podrías detectar, pero lo mejor es que lo haga alguien de ojos ajenos. Si aún así quieres encargarte tú, al menos echa un vistazo al ebook de Gabriella Campbell sobre cómo corregir el borrador de tu novela.

Octavo borrador

Este es solo por si acaso. En teoría pocos cambios pueden hacerse aquí, pero más vale prevenir que curar a la hora de publicar. Se trata de comprobar la maquetación. Este paso es tan sencillo como hacer una prueba de imprenta (o de e-book) para ver cómo quedará el resultado final de tu obra. Si algo no te gusta, lo cambias. En condiciones normales el proceso de corregir el borrador de tu novela te habrá llevado la mitad de tiempo que el de escribirla. Pero, ahora sí, ¡ya has terminado!

Corregir el borrador de tu novela si eres escritor por descubrimiento

El proceso de revisión que hemos visto está pensado para escritores arquitectos como Brandon Sanderson; ha planificado incluso cómo corregir su borrador. Sin embargo, es un método que también puede (y debería) ser empleado por aquellos que son escritores brújula o por descubrimiento. Si recuerdas el artículo sobre tipos de escritores en él se decía que uno de los mayores problemas de este tipo de escritor era que tenían la costumbre de retroceder una vez descubrían de qué iba la novela que estaban escribiendo. Error. Sanderson insiste en la necesidad de escribir toda la novela de un tirón, por lo que este método de corrección en ocho fases es igualmente válido para los escritores por descumbrimiento.

Hasta aquí el artículo sobre cómo corregir el borrador de tu novela

No sé tú, pero yo necesita un artículo así. Y si lo he escrito es porque me ha resultado muy útil aprender este método de Brandon Sanderson. De hecho, lo estoy poniendo en marcha ahora mismo con una novela corta (una cautelosa aproximación al sistema de ocho borradores) con la que pronto iniciaré el cuarto borrador. Te informaré de los progresos y espero que veas pronto el resultado.

¿Tienes algo que opinar sobre cómo corregir el borrador de tu novela? ¿Tienes un proceso de revisión distinto? No dudes en dejar un comentario y si quieres estar al tanto de más artículos te invito a que te suscribas a mi lista de avisos. También, si has optado por lo sensato y necesitas un corrector de textos aquí te dejo mi email contacto@carlosperezcasas.com y un formulario de contacto.

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9 Comentarios

  1. Cherokke

    Me a parecido muy útil y de gran ayuda, en mi caso soy una mezcla de ambos. A veces impreso viso y dejo que los etsonajes y ese mundo me guíen y otras planifico y me convierto en arquitecto, es problabke que pase de uno a oteo modo en el proceso de creación y escritura.

    • Carlos Pérez Casas

      Buenas, Cherokke. Por supuesto que tienes que mezclar. Del mismo modo que no existe un único tipo de escritor no debe haber tampoco un único tipo de revisor. Sin embargo, este método que propone Brandon Sanderson me ha parecido muy útil. Y por eso lo comparto.

      Tal y como tú dices, a veces planificamos y a veces improvisamos. Cada uno debe utilizar el método que más se ajuste a su personalidad.

  2. Heyven203

    Unas preguntas: la pausa larga pueden ser tres meses o tiene que ser más tiempo y es mejor escribir a mano o en Microsoft Word o un programa parecido al mencionado.

    • Todo lo dicho en este artículo es orientativo. La pausa larga debería servir para que te distancies de tu libro y al releerlo encuentres las partes que son basura o puedas añadir tus nuevas ideas, pero pueden ser menos de los tres meses recomendados, desde luego. Sobre dónde es mejor escribir…yo uso Scrivener y estoy encantado, pero cada persona tiene sus preferencias.

  3. Gardin Büer

    Me ha servido estoy en el segundo paso, tengo un borrador de novela.
    Necesito un corrector de textos.
    ¿Conoces alguno de confianza?

  4. Joe Pass

    No estoy de acuerdo con esta teoría de los borradores. No creo que se necesite tanto para llegar a escribir bien. Con leer bien (y mucho), debería ser suficiente…

    • No creo que leer baste. No es lo mismo disfrutar de una lectura que saber hacerlo bien; al igual que ver una competición de tiro con arco no incrementa tu puntería.

      El sistema de los ocho borradores sirve para eliminar cada una de las imperfecciones del proceso de escritura. Y aún así eso no te convierte en un buen escritor, tan solo se asegura de que tu novela no apeste. Escribir de forma regular es lo que lleva a una buena escritura pero necesitas los borradores para encontrar, reconocer y subsanar tus propios errores. ¿Que ocho es mucho? Puede ser. Pero dos es claramente insuficiente.

  5. Juan José

    Sin lugar a dudas pulir una novela es un trabajo titánico. Totalmente de acuerdo con la revisión en frío, que yo consideraría la piedra angular de la revisión. La perspectiva cambia totalmente, detectas muchas más erratas y diálogos basura, y el dolor que se te clava cuando llegas a esa parte que te encantaba y te das cuenta de que no vale una mierda y toca reescribir. 8 fases son exageradas a mi juicio, pero la base de revisar una y otra vez, y sobre todo en caliente y en frío, son imprescindibles para que tu novela no apeste como muy bien dices. Muy buen artículo.

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