Carlos Pérez Casas

Escritor de ciencia ficción y fantasía

Reseña de Dioseros, de Eduardo Vaquerizo

➱ Reseña de Dioseros: un fiasco de mis expectativas

Dioseros, de Eduardo Vaquerizo, ha sido mi primer contacto con la editorial Cerbero. Y me deja un sabor agridulce. Más agrio que dulce. Me encontraba en el Celsius 232 cuando vi el estante de Cerbero y fui directo a comprar 36, de Nieves Delgado. En esas estaba cuando Israel Alonso, el editor, me presentó Dioseros con estas palabras: «Es una novela donde unos alienígenas llamados Funcionarios, que son funcionarios, fabrican religiones y las venden a otros planetas». Es evidente que lo compré. Y aquí va la reseña de Dioseros.

Reseña de Dioseros

Reseña de Dioseros, de Eduardo Vaquerizo

Una premisa muy interesante

Antes de sacar el hacha voy a decirte que la idea base es muy buena. Me encanta crear religiones y cuando una novela contiene una nueva me gusta examinarla. Así que Dioseros gana puntos extra en este tema.

Bien es cierto que apenas se explica ninguna religión. El autor se limita a presentar a los dioseros, una clase especial de funcionarios que analiza la cultura de los planetas que visita y después empieza a trabajar.

Lo primero que hacen es ridiculizar las creencias de los nativos. Los dioseros utilizan su superior tecnología para crear milagros, confirmando aquella cita de Clarke sobre que «una tecnología lo suficiente avanzada es indistinguible de la magia». Poco a poco difunden la nueva religión, la cual contiene doctrinas de comportamiento afines a los dioseros y cobran por su trabajo. Imagino que en forma de diezmos o tributos.

Personajes muy pasivos

Calladicos y boquiabiertos. Así son los personajes de Dioseros. Ya ni recuerdo sus nombres. Hay un ciego que recupera la vista y sirve para que el autor presente su universo. Pero después sigue observando, sin hacer mucho más.

Luego hay un funcionario algo más activo, pero porque es un granuja. Poco más. Y la funcionaria es una mujer muy preparada y con un currículo que impresiona. Pero solo recoge datos.

Y eso es todo lo que hacen en la novela. Observar, aprender y no hacer nada. Dejan que la historia y la trama avancen solas.

El formato corto nunca aburre

Cada vez estoy más enganchado a la novela corta. Como escritor y como lector. Una novela corta como Dioseros, pese a la sangre que he prometido, incita a la lectura. Son pocas páginas, capítulos aún más cortos y no hay excusas para seguir pasando páginas.

Esto es posiblemente lo que ha salvado a Dioseros del fuego. Una vez agotado mi entusiasmo inicial sobre la premisa me quedaban pocos alicientes para seguir leyendo. Pero entonces la novela se acaba, y eso permite retener un recuerdo agradable sobre la historia. Un formato más largo hubiera sido objeto de destripe por mi parte.

Una inexistente corrección

Porque esta novela podría recibir muchas puñaladas. No sé si es porque soy corrector ortotipográfico o venía cansado del Celsius, pero a la cuarta errata (no tardó mucho en aparecer) ya tenía crucificada a Dioseros, de Eduardo Vaquerizo.

Y la expresión «de Eduardo Vaquerizo» es muy acertada porque parece que he leído la edición que entregó el autor. Sin ninguna corrección posterior. En la página de créditos no vi mención alguna a un corrector o correctora. Y eso ha jodido la novela.

Hay erratas clásicas (tildes, comas, letras cambiadas…) pero también otras que saltan a la vista. Como un cambio de fuente entre párrafos. Cuando ves letras distintas a las que estabas leyendo te quedas un poco WTF!!!! Todo esto ha ido arrastrando mi disgusto por la novela.

¿Recomiendo Dioseros?

No. Es evidente que no he podido disfrutarla y tras ver que hay muchos, muchísimos, libros en el mundo no te voy a recomendar que leas Dioseros. Seguro que hay otras lecturas que te interesan más.

Como quizá sepas, la propia editorial Cerbero tiene una amplia gama de novelas cortas. Me digo a mí mismo que allí encontraré buenas lecturas. Más que nada porque compré 36 y Uno, ambas de Nieves Delgado. Voy con miedo a que también estén llenas de erratas. Pero espero que la nefasta reseña de Dioseros sea la única que tenga que hacer. ¡Nos vemos!

 

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4 Comentarios

  1. Ya me parecías un tipo cojonudo cuando te conocí en el Celsius.

    Ahora te admiro. Muy poca gente se atreve a criticar, con argumentos tan sólidos y objetivos una novela de un reputado autor en una editorial tan activa. Los tienes cuadrados. Me quito el sombrero Carlos y me alegro doblemente haber compartido mesa y copa contigo.

  2. Por ahí leí alguna vez que reseñar algo que no nos ha gustado es hacer trampa contra el lector (siempre es más fácil lanzar el hacha). Pero bueno, también es una buena forma de llevar cuenta de lo que se lee y de lo que no se quiere volver a leer.
    Buen día.

    • No me resulta fácil destripar una novela porque soy consciente del esfuerzo y, sobre todo, la ilusión que un autor dedica a su obra. No me gusta recibir malas reseñas, pero de ellas procuro aprender. Y, al fin y al cabo, lo que ahora mismo soy es un lector insatisfecho con su lectura.

      Normalmente reseño en positivo porque solo leo lo que me gusta (o lo que creo me va a gustar). Pero de vez en cuando me encuentro cosas que no son de mi agrado y salen reseñas negativas. Me ha pasado con Dioseros, pero también con Delbaeth o La Guerra de Calibán. Shit happens, que dicen los yankis. Solo espero que Dioseros sea la excepción.

  3. MJ

    Me quedo muerta viendo algo así. Yo me moriría de vergüenza si descubrieran faltas de ortografía en mis libros, más siendo publicado por una editorial. O_o
    Y para el autor debe ser horrible. Habría que saber en que condiciones se ha producido la publicación…
    Estoy de acuerdo con Nicholas: se agradecen las reseñas negativas, no todo puede ser “buenísmo” en esta vida. Además te genera una confianza en el reseñista.

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