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Prisioneros del futuro

Continúan las aventuras de todopoderoso Chaka, Quehevi, Bárbara y el amplio abanico de secundarios. En Prisioneros del futuro el desesperado salto hiperlumínico para escapar del moribundo planeta Hades ha originado una brecha temporal que ha llevado a nuestros aventureros al futuro. Un futuro donde los treyanos están a un paso de conseguir la dominación sobre la Galaxia. Y eso no es lo peor, pues la IA conocida como Enjambre tiene sus propios planes. ¿Cómo salimos de esta angustiosa situación?

¡Combates espaciales!

¿Dónde y cuándo está Chaka?

Prisioneros del futuro continúa donde lo dejamos en Proyecto Armagedón. Jugar con el espacio-tiempo puede tener consecuencias un tanto peculiares, especialmente cuando no te lo esperas. Así que, de repente, los personajes se encuentran atrapados en un futuro que no es precisamente alentador y harán todo lo posible por escapar de él; lo cual se presenta en dos vertientes. Chaka, Bárbara y los demás se encuentran ante la disyuntiva de ayudar a ganar una guerra ya perdida para dar un giro a los acontecimientos de ese futuro o limitarse a encontrar una forma de regresar a su propia línea temporal. ¿Altruismo o supervivencia?

Este dilema está muy bien representado en Bárbara, que se lleva el protagonismo de la novela, pero hace desmerecer a otros personajes, especialmente Chaka, que, pese a notables participaciones, pierde su esencia granuja en esta novela y queda claramente apartado a un segundo plano (no lo negaré, es mi favorito).

Lenguaje alienígena

A la hora de escribir ciencia ficción, hay ocasiones en las que los autores dan voz a un personaje que no es humano. Alienígena, máquina, deidad o criatura fantástica. Sin que importe la naturaleza exacta del personaje lo que sí es relevante es que no pertenece a la condición humana. Eso conlleva problemas de lenguaje. Hace poco tiempo, leí un artículo de Dalayn en el blog Más que veneno en el que hablaba de novelas de ciencia ficción que tienen como elemento central de la trama el lenguaje alienígena.

Interesante idea la del contacto extraterrestre. Más allá de la filosofía o lo que podamos aprender de nuevas formas de comunicación, se me plantea la duda de cómo reproducir ese lenguaje alienígena. Hay que hacerlo distinto. Extraño. Inhumano. Inmediatamente recordé un personaje llamado Tenok Pol, que aparece en el Ciclo de la Unión de Miguel Ángel Alonso Pulido, al que posteriormente os presentaré, y, a partir de él, se me ocurrieron otros más. Personajes que, cuando hablan, queda perfectamente claro que no son humanos. Exactamente lo que estoy buscando mostraros en este artículo.

Lenguaje alienígena: cómo escribirlo

Los diálogos de los personajes no humanos tienen que ser diferentes. No me refiero a crear un idioma extraño que puede llegar a ser una pesadilla gramatical; ese idioma solo requiere un arduo aprendizaje para dominarlo. Hablo del modo en el que hablan, el cómo se expresan, qué peculiaridades los caracterizan. Un alienígena puede ser capaz de comprender el lenguaje, de reproducirlo, incluso; pero es fisiológicamente distinto, y eso conlleva a que su forma de expresarse deba ser perceptiblemente diferente a la humana.

Tanto si vas a utilizar un idioma universal como si decides que algunos personajes son capaces de hablar esas extrañas lenguas, o si son los alienígenas quienes hablan la de los humanos, sería interesante que el lector tuviera claro, desde un primer momento, que quien habla no es de este planeta.

Mejores novelas del 2016

Mis lecturas favoritas de este 2016

Estamos en 2017 y ha llegado el momento de confirmar cuáles han sido las mejores novelas del 2016. Cada una de estas novelas han sido reseñadas en mi blog pero les dedicaré un breve párrafo para explicar por qué han entrado en esta lista. Sin más preámbulo. Allá vamos.

1. The Long Way to a Small Angry Planet

¡Vencedora absoluta! De momento solo está en inglés. Pero es una de esas novelas que los amigos te dicen que tienes-que-leer. Puedo decir sin problemas que se ha convertido en una de mis novelas favoritas. Hasta tal punto que he elegido a su autora, Becky Chambers, para mi participación en el Adopta una autora. Esta novela nos muestra unos personajes carismáticos y optimistas en un universo donde la burocracia y el pesimismo son la normal general. Una novela influenciada por la serie Firefly sobre la libertad de acción, la búsqueda de sueños y lo maravilloso que puede ser formar una familia con los miembros de tu tripulación. Ciencia ficción cargada de conlfictos humanos, dilemas morales y  advertencias sobre la necesidad del ecologismo y la regulación de quienes juegan con vidas ajenas para hacer dinero. Reseña.

Proyecto Armagedón

Better, bigger, cooler

Tras haberme quedado una muy buena impresión de Traición en el Gran Consejo he continuado con la saga de ciencia ficción blanda escrita por Miguel Ángel Alonso Pulido, que ha repetido formula de éxito con Proyecto Armagedon, la cual mejora a su predecesora al tiempo que mantiene cierta frescura que las segundas partes tienden a perder. Esta vez no. Esta vez todo mola más.

Miguel Ángel sigue mejorando su propio estilo, reforzando esos aspectos que le caracterizan, como son el ritmo y el cliffhanger y minimizando (u ocultando) esa ingenuidad científica que le golpeaba en La cosmonave perdida. También ha mejorado mucho a los personajes, arrancándolos de la estática y dotándolos de progresión. Se nota que se siente cada vez más a gusto con su exageradamente entretenido universo de ciencia ficción. Este libro me ha confirmado que he hecho bien en leer todo lo que Miguel Ángel ha ido publicando (si no me había dado cuenta ya).

La que se va a liar…

Traición en el Gran Consejo

Chaka is back, losers!

Miguel Ángel nos trae Traición en el Gran Consejo, la primera entrega de su trilogía La amenaza treyana, una historia sobre conspiraciones y pequeños héroes en un universo donde dos potencias enfrentadas están a punto de poner fin a un largo período de tensa paz. Una novela de ciencia ficción en la que la política y los bajos fondos van de la mano a la búsqueda de respuestas. Ya comenté que Miguel Ángel podía hacerlo mejor. Aquí está la prueba.

Sigue las migas de pan

Un universo estándar

Miguel Ángel no se complica la vida con un excesivo worldbuilding. La Unión Galáctica de Planetas está enfrentada a la Mancomunidad Treyana (gobernada por agresivos insectos carnívoros), motores hiperlumínicos, algo de antigravedad, rifles láser y ciertos planetas tecnológicamente atrasados… No hay originalidad; sin embargo, es una ambientación fácilmente identificable y permite al autor ahorrar páginas de descripciones en las que configura el universo que ha creado para entrar directamente en materia y colocar a los personajes en las situaciones en las que tendrán que desenvolverse.

La cosmonave perdida

Breve y entretenido, no hace falta más

Sin grandes aspiraciones filosóficas sobre la trascendencia de encontrarse con una inteligencia desconocida, La cosmonave perdida nos sumerge en una historia de acción con toques de misterio en formato de novela corta. Leer rápido, disfrutar rápido.

Exploremos un poquito este universo

Todo gira en torno a una nave…

El núcleo de la trama es el descubrimiento de una cosmonave perdida mucho tiempo atrás y que Chaka Gutionov, adorable y codicioso contrabandista piensa reclamar como premio. Mientras soluciona el papeleo legislativo, con ayuda de un memorable policía/abogado de aspecto aracnoide, dos personas más se ven implicadas: una exploradora que afirma que la nave es propiedad de su gobierno y un político que ya había estado antes en esa nave. Una nave que vio destruirse.

El misterio que rodea al pasado y el presente de esa nave es la trama de esta pequeña novela que, aunque predecible en muchos puntos resulta tremendamente amena. En cierto modo, y con satisfacción por ello, recuerda a la primera parte de Los viajes de Tuf.

Código negro

Anticipa algo mejor

Código negro es, de forma clara, un prólogo a otras obras del autor. Es una misión de Buscar y Destruir ubicada en la base de una banda de traficantes espaciales.

Un poco de acción antes de la gran historia

La misión es opcional

Los dos legionarios a los que se le encomienda la misión cuentan con el entrenamiento y las herramientas necesarias para lograr su objetivo. Pero por el camino deciden plantearse y ejecutar otras alternativas. Da juego que los personajes se planteen preguntas sobre su cometido y busquen soluciones ingeniosas, pero denota la falta de profesionalidad en lo que se supone que es una unidad de élite.

Es un relato corto y ameno. Entretenido. Sin sesudas tramas secundarias y sí algún arrebato de genialidad en la narrativa que merece aprobación. Hay buenas citas que merecen ser remarcadas. La ambientación está bien elaborada: crees estar en una base en medio de un paraje helado. Sin duda, anticipa una gran conspiración galáctica de corte épico y mejor carga literaria. Pero por el momento es válida como lectura matinal, aunque haya mucho Deus ex machina y le falte algo de profundidad a los enemigos. Sin embargo, leeremos más sobre el autor. Si quieres leerlo, aquí te dejo un link de Amazon.

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