Carlos Pérez Casas

Escritor de ciencia ficción y fantasía

transhumanismo

Transhumanismo o humanidad artificial

Resulta curioso que en mis artículos de ciencia con ficción todavía no haya aparecido en ninguno de ellos el concepto de transhumanismo (conocido como H+). Especialmente porque muchas de las cosas que consideramos habituales en la ciencia ficción caen dentro de esta categoría del blog. Es una de las piedras angulares de la llamada ciencia ficción dura (hard science fiction). En España no es muy conocido porque escasean los autores de este género pero lo menciono porque creo que aporta interesantes reflexiones para que podáis utilizarlas en vuestra novela.

Tecnología, ética y humanidad: el transhumanismo

¿Reflexiones sobre el transhumanismo? Así es, el concepto es inseparable de la filosofía, la ética, la religión y la moral. Algunos de sus postulados amenazan la misma existencia de la humanidad, ya que en cierto modo se busca crear una nueva raza de humanos utilizando la biomedicina y la biotecnología. Incluso se especula con la posibilidad de alcanzar la inmortalidad humana. Por lo que el debate sobre las ventajas y desventajas de adoptar esta postura tiene severas implicaciones de identidad.

No es de extrañar, el transhumanismo busca convertir a los seres humanos en algo totalmente nuevo e irreconocible: seres post-humanos. Individuos (o incluso mentes-colectivo) que han alcanzado niveles de comprensión que los simples mortales solo pueden imaginar. Tal vez para llegar a la fatídica conclusión de que los no-evolucionados son un estorbo para el progreso. Hasta alcanzar ese punto, el post-humanismo, son muchos los pasos que deben darse. El transhumanismo se convierte, de este modo, en el camino a recorrer. Un camino extremadamente peligroso por el que conducimos de forma descuidada.

La evolución morfológica es uno de los pilares del transhumanismo

Dada la magnitud y ramificaciones del concepto he decidido que este será el primer artículo de una temática específicamente dedicada al transhumanismo. Tal y como ya tienen Astropolítica, Infraestructura y Astrofísica. Lo que os ofrezco hoy es un breve adelanto sobre diversos conceptos que trataré en futuros artículos. Un aperitivo, por así decirlo. Echemos un vistazo.

¿Qué beneficios busca el transhumanismo?

La mejora de la morfología y la capacidad intelectual del ser humano. En otras palabras, la evolución. Una evolución planificada y acelerada gracias al desarrollo de la ciencia, la robótica y la ingeniería genética. En este camino hacia el progreso,se busca la eliminación de los elementos indeseables de la condición humana; como son las enfermedades, el hambre, envejecimiento, discapacidades y, en última instancia, la muerte involuntaria.

Hay quienes piensan que la fecha en la que estos objetivos serán alcanzados es variable, en función del grado de desarrollo que tenga lugar en los próximos años y las restricciones o beneficios que se apliquen sobre quienes investigan esta clase de tecnología, pero es absolutamente inevitable que se llegue a ese punto. Por todo ello, el transhumanismo debe trascender la pregunta de si se puede o no lograr esta meta para comenzar a preguntarse cuál es el mejor método para alcanzarlo de forma segura. Porque este avance entraña graves peligros. Y también grandes esperanzas.

Debido a lo anterior, haré una breve introducción de futuros artículos sobre transhumanismo, más centrados en un aspecto concreto del término. Tocando aspectos como la biología, progreso tecnológico, colonización extraterrestre, inteligencias artificiales o la ética del progreso.

Las cadenas de nuestra biología

El transhumanismo no es un camino que nos lleve hacia la adopción de cuerpos mecánicos. No tiene límites tan modestos como convertirnos en un cyborg. Hoy en día existen remedios para muchas enfermedades y defectos que padece el ser humano, tales como la miopía, la hipoacusia o incluso la pérdida de una extremidad. Sin embargo, todavía hay defectos genéticos que parecen incurables.

Soy de los que defienden que la selección natural de Darwin ya no se aplica a la especie humana. ¿Cómo dices? La naturaleza humana nos inclina a tomar bajo nuestra protección a aquellos individuos que por sí solos no podrían sobrevivir. Los discapacitados, por ejemplo. Eso significa que los más aptos (ojo, no los más fuertes, sino los más aptos) conviven en armonía con los menos y no se producirá un salto evolutivo natural. Sin embargo, a medida que la tecnología avanza, estos problemas se van mitigando hasta que lleguen a un punto en el que desaparezcan. La tecnología elimina estos impedimentos biológicos.

El transhumanismo no tiene límites tan modestos como convertirnos en un cyborg. Clic para tuitear

El transhumanismo buscará librarnos de todos defectos pero no se detendrá allí. Entonces avanzará al perfeccionamiento del ser humano, incrementando su resistencia a enfermedades y toxinas, prolongando su vida, disminuyendo el envejecimiento de las células, etc. Sus sentidos serán agudizados; su capacidad cognitiva, incentivada. Llegará un punto en el que la muerte se convertirá en una enfermedad y tendremos la cura. Eliminando por completo la posibilidad de una muerte no violenta. Un paso más allá, la inmortalidad para todos aquellos que lo deseen. Todavía habrá suicidas, es parte de nuestra humanidad.

Tierra: la prisión de los humanos

El origen de la vida tuvo lugar en Tierra como consecuencia de las óptimas condiciones para su aparición y desarrollo en ese diminuto punto del espacio. Diminuto. Punto. Del. Espacio. A día de hoy, el ser humano está atrapado en su planeta natal. Los paseos espaciales y los escasos viajes a la Luna son los llantos de un niño que quiere escapar de su cuna. Una vez que el transhumanismo logre el nivel superior de biología humana no se detendrá. Nunca lo hará. Pasará a plantearse la posibilidad de que si el cuerpo humano ha llegado al límite de lo que podía ofrecer tal vez vaya siendo hora de plantear un nuevo cuerpo. Uno que no esté limitado a las óptimas condiciones de vida del planeta Tierra. El transhumano será libre de ir donde quiera.

Cuerpos biológicos, sintéticos o robóticos serán los nuevos recipientes que el ser humano utilizará para alcanzar su sueño de vivir en otros planetas y otras estrellas. Cuando se consigan estos logros, colonias humanas serán posibles en Luna, Marte o los gigantes gaseosos. Colonias en el mismísimo Sol. Lugares en los que vivir con un mínimo equipamiento que no requieranno requieran hábitats con atmósferas perfectamente controladas y permitan la expansión plena de la especie humana por lo sistemas estelares más cercanos. Y, luego, los más lejanos.

Un futuro acelerado

La mejora biológica no tendrá efectos únicamente sobre las capacidades físicas. La fuerza y el vigor de la juventud no se perderán con el tiempo pero será el incremento de las capacidades cognitivas lo que conllevará el desarrollo de humanos más inteligentes con una capacidad de aprendizaje acelerado. La extrema longevidad y la ausencia de deterioro mental permitirá que aquellos con los conocimientos necesarios para avanzar hacia el futuro aumenten sus años de producción, lo cual llevará a una sustanciosa mejora de la tecnología. Todos esos proyectos que quedan paralizados tras la muerte de su precursor podrán continuar indefinidamente.

El transhumanismo aumenta la longevidad de los más brillantes

El despacho de Einstein el día de su muerte

Relación humano-máquina

Con el desarrollo de la tecnología es inevitable que surja la idea de la Inteligencia Artificial. Y el papel que la máquina jugará en la sociedad humana. De esto también hablaré en futuros artículos, moviéndome entre distintas perspectivas. La relación inicial, ya existente, es de servidumbre por parte de las máquinas pero eso no tiene porque ser siempre así. Las IA podrían llegar a desarrollarse hasta más allá de lo controlable, decidir rebelarse y exterminar a los humanos, crear su propia sociedad, integrarse como iguales entre nosotros, o desaparecer por causas imprevistas.

Todas estas posibilidades son las que presentaré, junto con algunos trazos argumentales, para poder ser utilizados en vuestras novelas. Las IA llegarán, eso es seguro, pero antes de que lo hagan deberíamos tener muy claro qué es lo que esperamos de ellas y qué peligros nos acechan con su interrupción en nuestra sociedad y economía.

Transhumanismo y pérdida de humanidad

Por último, las consecuencias sobre la humanidad en sí. Todos estos cambios arrastran uno más, de naturaleza psicológica. ¿Soy humano? Entre nuestros abuelos hay quienes no reconocen el mundo en el que vivimos porque ha cambiado demasiado rápido. Ahora imaginaos que una mañana os miráis al espejo y vuestros ojos os muestran una lectura de vuestras funciones vitales, el estado del tráfico, la previsión climatológica, vuestras citas del día y, para colmo, el rostro en el espejo no es el vuestro. Es ALGO totalmente distinto. En el proceso de mejora de vuestras limitaciones humanas habéis dejado atrás tanto las limitaciones como la humanidad. Os habéis convertido en algo más. Y eso puede traer consecuencias psicológicas.

Es algo que no solo os afecta como individuo, sino el modo en el que veis a los demás. O cómo ellos os ven a vosotros. En un futuro donde los cuerpos sean tan diferentes, o incluso puedan cambiar cada cierto tiempo, los profesionales de la mente y al bioética tendrán mucho trabajo. Psicólogos, sociólogos, psiquiatras y psicohistoriadores contarán con una alta demanda de servicios. Especialmente cuando la pérdida de una identidad humana traiga problemas de integración (ya es difícil lograr una armonía racial o religiosa) debido a las diferencias evolutivas. Lo cual puede generar en un sometimiento de los menos evolucionados por parte de los que sí lo están o podría desencadenar una caza de brujas de los perfeccionados. Las consecuencias más violentas de una pérdida de identidad provocada por el transhumanismo.

Libros en Amazon sobre transhumanismo

La línea que divide el transhumanismo del cyberpunk es muy fina. Por eso te ofrezco las lecturas de Carbono alteradoLa chica mecánica, de Paolo Bacigalupi, pero no son novelas específicas sobre transhumanismo.

Ingeniería genética. Libertad morfológica. Inmortalidad. Cyberpunk. Implantes. Singularidad tecnológica. Todo esto será de lo que hablemos en futuros artículos. ¿Te interesa? No dudes en dejar un comentario, suscribirte a mi lista de avisos o proponer una idea para un artículo.

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  1. Blas Cabanilles Folgado

    Me ha interesado particularmente la mención del suicidio al hablar del tema de la humanidad. Había una película donde en un pueblo habían descubierto la fuente de la juventud, pero que, al cumplir los 100 años, todos se sometían a un “suicidio religioso/obligado”.

    Estaré atento a tus próximos artículos. Un abrazo.

    • Carlos Pérez Casas

      La idea del transhumanismo es que la muerte involuntaria es una enfermedad. Cúrala. (Es una frase de Eclipse Phase). Si se comprometen a suicidarse no hay ningún problema, pero la muerte por decisión ajena es lo que se pretende eliminar.
      Gracias por el interés.

  2. marta ines velasco

    Muy interesante. Tal vez se podría profundizar primero sobre el concepto de “humano” que entendemos por eso y como podríamos acordar, para evitar sobreentendidos o desacuerdos que no son tales.
    Una vez aclarado eso, se abre un horizonte fabuloso donde lo sustancial seguramente será( siguiendo el desarrollo que la cuántica hace de la interacción materia conciencia ) la intencionalidad y su desarrollo.
    En sintesis, el mundo será lo que vayamos haciendo de él y esto dependerá de las conciencias de aquellos que manejen las clavijas de su desarrollo. Esperemos que sean los mas humanos y despiertos.

    • Carlos Pérez Casas

      Aunque deseo lo mismo que tú, soy de los pesimistas respecto a la naturaleza humana. Creo que el transhumanismo será un sálvese quien pueda y todos contra todos en la lucha hacia adelante.

      No anticipo un futuro de los brillantes, pero bueno, yo aquí vengo a hablar de ciencia ficción de cara a la literatura de ese género. Espero que los escritores profeticen muchos universos horribles que nunca lleguen.

      Gracias por el aporte.

  3. Alejandro de Valentín

    El transhumanismo se está poniendo tan de moda porque lo vemos venir. Hubo un momento en el que muchos daban por hecho la vía sintética, pero en los últimos años, con los avances genéticos, la biológica se presenta como una vía más.

    También he meditado una tercera opción, algo loca, pero que ya se ha contemplado por la ciencia: si el ser humano es capaz de entender algún día todas las leyes de Universo, aun estando limitado por él, ¿podría programar uno? Y si es así ¿No parecería tan real como este desde dentro si su programación aúna casi todas las variables de nuestra realidad? Llegado ese momento, si consiguiéramos tal cosa, no creo difícil llevar nuestra conciencia allí adentro. Resultaría un transhumanismo inmaterial o virtual.

    Ya ves cómo este tema me anima mucho. Buen artículo, Carlos.

    • ¿Te refieres a unir mente orgánica y robótica para existir en una realidad virtual? De eso también tengo un borrador de artículo. Cuando termine la novela que estoy escribiendo retomaré Ciencia con ficción. Hacen falta más artículos en Transhumanismo y en Astrofísica.

      Y claro que lo vemos venir. La tecnología avanza muy rápido y si bien no llega a todos no se puede negar que llega.

      ¡Nos vemos!

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