• contacto@carlosperezcasas.com

Category ArchiveCiencia con ficción

Magnetismo en la ciencia ficción

Este es un artículo que quería publicar desde hace tiempo. Se trata de una especie de recopilatorio que va encarado hacia la autoridad racional. Si quieres escribir ciencia ficción, tienes que darle un pequeño toque de ciencia a tu novela. Pequeño. Al fin y al cabo, lo que quieres es contar una historia, y los elementos que la rodean están para darle un matiz especial. Así que voy a darte algunas ideas para decorar con magnetismo tu mundo de ciencia ficción.

Aplicaciones del magnetismo en la ciencia ficción

Esto es ciencia con ficción. Así que hoy vamos a hablar de algunos inventos que pueden enriquecer tu novela sin saltarse a la torera las leyes del universo. Muchos de estos inventos ya existen o, al menos, se consideran aplicaciones realistas del magnetismo, por lo que no estoy aquí descubriendo el fuego. Sin embargo, es bueno que si vas a escribir ciencia ficción entiendas el fundamento básico de algunos de estas tecnologías para que tus personajes también lo sepan gracias a ti. Llegado el caso, pueden tener alguna salida imaginativa que sorprenda al lector.

Automatización del trabajo: robótica y desempleo

El impacto de la robótica en el mundo laboral es un tema serio. Y aquellos que queremos saber cómo escribir ciencia ficción deberíamos no perder de vista este elemento, porque algún día será muy real. En cierto modo, ya lo es. Parte del trabajo humano se está viendo sustituido por la intrusión de la robótica. Esto es especialmente visible en las cadenas de montaje de las fábricas, donde la automatización del trabajo empieza a notarse. Ahora, como escritores de ciencia ficción, toca preguntar si esa maquinaria puede ser algo más que un elemento decorativo para nuestra novela para convertirse en una parte esencial de ella. La automatización del trabajo es la etapa inicial de un futuro marcado por el transhumanismo.

Automatización del trabajo e inteligencias artificiales

Si trabajas en una cadena de montaje, estás jodido

Lo cierto es que cuando empecé a escribir El Cirujano solo pretendía mostrar una sociedad en la que las inteligencias artificiales eran algo habitual; parte de esa normalidad debía ser la automatización del trabajo. Con ese detalle de fondo, puramente estético, sumé un protagonista que sentía animosidad hacia las IA. Durante la fase de revisión me dio por reflexionar dónde estaba el origen de esa animosidad hacia las inteligencias artificiales. La respuesta fue el miedo a verse sustituido.

No es la primera vez que los trabajadores ven peligrar sus empleos con la llegada de las máquinas. La introducción de maquinaria agrícola jugó un papel significativo en el llamado éxodo rural. Aunque no es cierto que fuera el único factor, sí aportó su granito de arena. Estos trabajadores sin empleo acudieron a las ciudades, donde había una gran demanda de mano de obra gracias, precisamente, al uso de máquinas en las fábricas. Todo esto es parte de la Revolución Industrial.

Señales extraterrestres: el Rugido Espacial

El ser humano no es el único que utiliza la radio. De forma natural, el cosmos también emite sonidos. Son señales extraterrestres producidas por la radiación electromagnética de las estrellas (o ecos del Big Bang) que pueden escucharse si se tiene el equipo adecuado. ¿Escucharse? Sí. Aunque Alien popularizó la famosa frase de “En el espacio nadie puede oír tus gritos” lo cierto es que el sonido puede ser escuchado si viaja a través de ondas, y no a través de un medio físico (como el aire o el agua). Y la más interesante de estas señales extraterrestres es el Rugido  Espacial de 2006.

El Gran Rugido y otras señales extraterrestres

La Nebulosa del Cangrejo vista como ondas de radio por el telescopio Hubble. Fuente

El espacio hace mucho ruido. Esa es la premisa de este artículo en el que verás información sobre los distintos tipos de ondas de radio que podemos percibir del espacio. Un tema interesante que quizá te dé algunas ideas para tu novela.

Gravedad artificial y natural

Para el ser humano es importante saber dónde está arriba y abajo. No solo por razones de orientación sino porque nuestro cuerpo está diseñado (adaptado) para vivir en lugares con gravedad, en concreto la 1 G de Tierra. Esto ha condicionado la densidad de nuestros huesos y la fortaleza de nuestros músculos. La fuerza de gravedad ha estado ejerciendo su tiranía sobre nosotros toda la vida. Desde el principio de los tiempos. Y no siempre es bueno escapar de ese yugo, por lo que aquí podrás encontrar varios métodos para generar gravedad artificial.

Cómo generar gravedad artificial

Experimentar microgravedad en caída libre

Con la llegada de los viajes espaciales por fin podemos librarnos de su influencia. Flotar en el espacio, sentirnos libres, hacer maniobras imposibles… Y en poco tiempo nos daremos cuenta de que su ausencia es un problema. ¿Cómo te orientas? ¿Cómo te mueves ahora que no puedes caminar? Comer, beber, dormir… todo tiene nuevas normas. Y entonces deseas que haya un método para crear gravedad artificial y volver a la rutina, a lo seguro. El espacio ya presenta suficientes problemas (radiación, frío, vacío…) para tener que lidiar también con dónde demonios está arriba y abajo.

La gravedad es una fuerza de la naturaleza que generan los cuerpos con masa, por muy insignificante que esta sea. Dos objetos tienden a atraerse el uno al otro, resultando en una aceleración que provoca su movimiento. Si pusiéramos dos objetos en el espacio, e ignoráramos todas las demás fuerzas de gravedad, con el paso del tiempo acabarían juntos. Esto se aplica incluso si los dos cuerpos tienen masas muy diferentes. Así, una pieza de Lego en el espacio se siente atraída por la gravedad de Tierra, pero nuestro planeta también se siente atraído por la insignificante pieza de Lego. Sin embargo, la mayor masa del mundo hace que su fuerza de gravedad sea muy superior y su desplazamiento, irrelevante.

Ascensor espacial: la alternativa al transbordador

Como escritores de ciencia ficción siempre estamos a la caza de conceptos y artefactos que enriquezcan nuestras novelas. No lo hacemos solo por motivos estéticos sino porque su misma existencia nos proporciona nuevas líneas argumentales y conflictos que ofrecer a nuestros personajes. Hablo, cómo no, de worldbuilding. Hoy os traigo una de esas maravillas de la ingeniería que aún no se ha hecho realidad. Pero confío en que terminará por llegar. Se trata del ascensor espacial, una obra de infraestructura mucho más realista de lo que parece y que os expongo a continuación.

¿Qué es un ascensor espacial?

En las novelas de ciencia ficción es habitual encontrar puertos espaciales donde diferentes mercancías se descargan. El comercio interplanetario parece un negocio muy lucrativo, como ya expuse en el artículo sobre minería espacial. Sin embargo, llega un momento en el que esas mercancías tienen que ir a un planeta, pues no todo puede ser consumido en las estaciones. Y nuestra enemiga la logística entra en escena.

Ingeniería genética: ¿libertad morfológica o no?

A la hora de hablar del transhumanismo hay que partir de su núcleo central: el cuerpo humano. La necesidad de perpetuar a los individuos más adaptados al medio ha marcado el proceso evolutivo del ser humano. Con la llegada de la tecnología y la comprensión de la biología y (parte) del material genético la humanidad puede ser un actor en el proceso. En lugar de un simple sujeto de pruebas al capricho de la naturaleza. De este modo, la ingeniería genética entra en escena. Tanto como un elemento de progreso, como fuente de debate.

Manipulando el material genético. Fuente

Ingeniería genética

La capacidad de manipular el material genético es una realidad. Plantas y animales destinados para el consumo son el resultado de experimentaciones en este campo. Pero como novelistas de ciencia ficción vamos a dar un paso más allá y trasladar esos experimentos al ámbito humano. La ingeniería genética es la alteración deliberada del ADN de un ser vivo. Y puede convertirse en uno de los elementos de la trama (o del escenario cultural) de tu novela. Para ello, deberías partir de cómo se manipula el ADN en tu novela. Existen dos aproximaciones: eligiendo entre los genes disponibles o introduciendo algunos nuevos.

Imperio galáctico: aprendamos de Stellaris

Este artículo tiene como objeto ofrecer una variante de formas de organización, diferencia de éticas y conflictos internos a las distintas formas de gobernar. Esto es ciencia con ficción, después de todo. Hoy toca el tipo de gobierno; algunos ejemplos que podáis utilizar al crear vuestras historias. Antes de nada, debo avisar que el génesis de esta idea me llegó jugando mi primera partida a Stellaris, cuando me pidieron que eligiera mi forma de gobierno en mi imperio galáctico. Stellaris es un juego de estrategia por turnos en el que debes expandir y mejorar tu imperio. Pero me sorprendió el grado de profundidad que alcanza la partida en puntos avanzados, con el surgimiento de facciones y disidentes.

Un juego de extrategia 4X que recomiendo a escritores

Y es que la gente que diseña videojuegos también tiene mucho que decirnos. Por eso voy  a utilizar las formas de gobierno disponibles para ejemplificar las posibilidades para tu imperio galáctico. No es el único juego del que hablaré en la web, ya que hay otros que pueden servir de inspiración, pero dejemos eso para otro día.

No hagas tu imperio galáctico un Imperio Despótico estándar

Cada escritor es libre de diseñar el mundo que quiera, como es natural. A la hora de leer, no obstante, a todos nos gusta que nos sorprendan. Y si estamos leyendo una novela en el que el Imperio Galáctico es regido por la tiranía del Emperador pues es más de lo mismo. Tienes que dotar a tu imperio galáctico de algo que lo haga único, ya sea en lo religioso, lo social, lo económico o los gustos artísticos. Aquí  nos centraremos en las formas de gobierno.

Lenguaje alienígena

A la hora de escribir ciencia ficción, hay ocasiones en las que los autores dan voz a un personaje que no es humano. Alienígena, máquina, deidad o criatura fantástica. Sin que importe la naturaleza exacta del personaje lo que sí es relevante es que no pertenece a la condición humana. Eso conlleva problemas de lenguaje. Hace poco tiempo, leí un artículo de Dalayn en el blog Más que veneno en el que hablaba de novelas de ciencia ficción que tienen como elemento central de la trama el lenguaje alienígena.

Interesante idea la del contacto extraterrestre. Más allá de la filosofía o lo que podamos aprender de nuevas formas de comunicación, se me plantea la duda de cómo reproducir ese lenguaje alienígena. Hay que hacerlo distinto. Extraño. Inhumano. Inmediatamente recordé un personaje llamado Tenok Pol, que aparece en el Ciclo de la Unión de Miguel Ángel Alonso Pulido, al que posteriormente os presentaré, y, a partir de él, se me ocurrieron otros más. Personajes que, cuando hablan, queda perfectamente claro que no son humanos. Exactamente lo que estoy buscando mostraros en este artículo.

Lenguaje alienígena: cómo escribirlo

Los diálogos de los personajes no humanos tienen que ser diferentes. No me refiero a crear un idioma extraño que puede llegar a ser una pesadilla gramatical; ese idioma solo requiere un arduo aprendizaje para dominarlo. Hablo del modo en el que hablan, el cómo se expresan, qué peculiaridades los caracterizan. Un alienígena puede ser capaz de comprender el lenguaje, de reproducirlo, incluso; pero es fisiológicamente distinto, y eso conlleva a que su forma de expresarse deba ser perceptiblemente diferente a la humana.

Tanto si vas a utilizar un idioma universal como si decides que algunos personajes son capaces de hablar esas extrañas lenguas, o si son los alienígenas quienes hablan la de los humanos, sería interesante que el lector tuviera claro, desde un primer momento, que quien habla no es de este planeta.

Transhumanismo o humanidad artificial

Resulta curioso que en mis artículos de ciencia con ficción todavía no haya aparecido en ninguno de ellos el concepto de transhumanismo (conocido como H+). Especialmente porque muchas de las cosas que consideramos habituales en la ciencia ficción caen dentro de esta categoría. Es una de las piedras angulares de la llamada ciencia ficción dura (hard science fiction) y creo que aporta interesantes reflexiones para que podáis utilizarlas en vuestra novela.

Tecnología, ética y humanidad: el transhumanismo

¿Reflexiones? Así es, el transhumanismo es inseparable de la filosofía, la ética, la religión y la moral. Algunos de sus postulados amenazan la misma existencia de la humanidad. Por lo que el debate sobre la conveniencia o no de adoptar esta postura tiene severas implicaciones de identidad. No es de extrañar, el transhumanismo busca convertir a los seres humanos en algo totalmente nuevo e irreconocible: seres post-humanos. Individuos (o incluso mentes-colectivo) que han alcanzado niveles de comprensión que los simples mortales solo pueden imaginar. Tal vez para llegar a la fatídica conclusión de que los no-evolucionados son un estorbo para el progreso. Hasta alcanzar ese punto, el post-humanismo, son muchos los pasos que deben darse. El transhumanismo se convierte, de este modo, en el camino a recorrer. Un camino extremadamente peligroso por el que conducimos de forma descuidada.

Imagen: Tecnohumanidad

Dada la magnitud y ramificaciones del concepto he decidido que este será el primer artículo de una temática específicamente dedicada al transhumanismo. Tal y como ya tienen Astropolítica, Infraestructura y Astrofísica. Lo que os ofrezco hoy es un breve adelanto sobre diversos conceptos que trataré en futuros artículos. Un aperitivo, por así decirlo. Echemos un vistazo.

Mundo colmena: industria y superpoblación

La primera vez que oí hablar del concepto mundo colmena fue durante una partida de rol de Dark Heresy. El concepto me chocó de inmediato. Mundo colmena. Tenía sonoridad, tenía simbolismo. Era un nombre perfecto para lo que representaba: un planeta superpoblado hasta el extremo donde lo artificial se había convertido en el paisaje. ¿Puedes imaginarlo? Estructuras metálicas y de hormigón que se extienden más allá de donde alcanza la vista, abarcando la línea del horizonte. Chimeneas industriales vomitando humo y ceniza. Enormes autopistas colapsadas. Grandes naves de transporte luchando por un hueco en el espaciopuerto. Masas humanas apretujadas en calles repletas de reclamos publicitarios y puestos de comida ambulantes. Si aquello no era un escenario de ciencia ficción, no sé qué podía serlo. 

Mundo colmena

Industria más allá del horizonte

No mucho después me pregunté, ¿y de dónde sacan la comida? El propio trasfondo del reglamento de Dark Heresy me contestó: el agrimundo. He aquí las dos caras de la misma moneda. De este modo, con esa idea volviendo a mi cabeza años después, nace un artículo sobre cómo utilizar un agrimundo en tu novela de ciencia ficción y otro, este, sobre cómo hacerlo mismo con un mundo colmena.

La dinámica ciudad-campo, a escala planetaria

Agrimundo y mundo colmena. Industria y agricultura. Ciudad y campo. Son conceptos que no nos son desconocidos y que forman una parte esencial de nuestra vida, de nuestra economía. Cualquier especie inteligente, incluida la especie humana, que habite nuestro universo de ciencia ficción deberá solucionar el clásico problema de obtención de recursos. Por ello, me resulta necesario profundizar en los dos sectores básicos de producción: la agricultura y la industria. A escala planetaria. Si vas a crear un imperio galáctico tendrás que saber de dónde se consiguen los recursos. Y si esos lugares se pueden convertir en escenarios, mejor que mejor.