Carlos Pérez Casas

Escritor de ciencia ficción y fantasía

Magnetismo

Magnetismo en la ciencia ficción

Este es un artículo que quería publicar desde hace tiempo. Se trata de una especie de recopilatorio sobre el papel de los imanes y los fenómenos magnéticos que sigue la línea de mi post sobre autoridad racional. Después de todo, si quieres escribir ciencia ficción tienes que darle un pequeño toque científico a tu novela. Un poco es suficiente. En este caso, voy a hablar darte algunas ideas para añadir magnetismo en la ciencia ficción.

Aplicaciones del magnetismo en la ciencia ficción

magnetismo en la ciencia ficción

Esto es ciencia con ficción. Así que hoy vamos a hablar de algunos inventos que pueden enriquecer tu novela sin saltarse a la torera las leyes del universo. Muchos de estos aparatos ya existen o, al menos, se consideran objetivas aplicaciones del magnetismo, por lo que no estoy aquí descubriendo el fuego. Sin embargo, es bueno que si vas a escribir ciencia ficción entiendas el fundamento básico de algunos de estas tecnologías. Llegado el caso, puedes tener alguna salida imaginativa que sorprenda al lector.

¿Por qué el magnetismo?

Porque mientras la gravedad es una fuerza natural bastante difícil de engañar, el magnetismo puede ser artificial y es dócil. Con un poco de ingenio puede ser un poderoso aliado. Ya desde la antigüedad se conocían los imanes naturales. Y estos acabaron por dar origen a la brújula (la cual se orienta según los polos magnéticos) que acabaría jugando un papel esencial en la navegación en alta mar. Posteriores investigaciones en física permitieron descubrir los electroimanes, que le dio al ser humano la capacidad para fabricar imanes en masa y darle un uso práctico y continuado a la fuerza del magnetismo.

Más allá de la decoración

Aquí encontrarás elementos muy chulos, pero es tu labor que se conviertan en algo más. Una de las cosas que más me tomo en serio como lector es que si la novela presenta una tecnología novedosa o un elemento fascinante este tenga un papel en la historia. De nada me sirve que en tu mundo haya un ascensor espacial si no aporta nada a la trama. Esto es ciencia ficción, quiero ver cómo la tecnología revoluciona el mundo no que sirve de trasfondo y luego la historia se olvida de ella.

Así que si decides incluir alguno de los elementos que vas a ver al escribir ciencia ficción sería buena idea que cumpla una función. Sea para salvar la vida de los personajes o como parte esencial del conflicto. De este modo, incluir magnetismo en la ciencia ficción hace que una novela se enriquezca. Y los lectores se mostrarán agradecidos.

Botas magnéticas

magnetismo en la ciencia ficción: botas magnéticas

Empecemos por lo básico. ¡Adoro estos cacharros! Colocar unos imanes en el calzado son uno de los elementos más simples y recurrentes de la ciencia ficción. Y como son muy útiles, todo el mundo parece tener unas botas magnéticas. Su principal función es la de combatir la microgravedad en el espacio.

Su funcionamiento es muy simple, tienen unos imanes en la suela que permiten a su portador mantener un pie fijo en el suelo mientras avanza con el otro. No son útiles para correr (pues en algún momento AMBOS pies estarían en el aire, lo que hace perder agarre) pero sí para caminar tranquilamente. También para dar saltos de una superficie a otra, si el personaje lo necesitara.

Hay que tener en cuenta que requieren usarse sobre una superficie ferromagnética, por lo que debes tenerlo en cuenta a la hora de diseñar tu nave espacial. Eso implica que no funcionarán si entran en contacto con algún material cerámico, orgánico, etc.

Tren de levitación magnética

magnetismo en la ciencia ficción: tren de levitación magnética

No es ciencia ficción, porque ya existe, pero no por ello deja de ser atractivo. Levitar trenes es una de las aplicaciones del magnetismo más interesantes hoy en día. Los imanes puede usarse para repeler (polos magnéticos semejantes) o para atraer (polos opuestos). El tren de levitación magnética se basa en el primero. La idea de usar electroimanes para construir tubotrenes es muy jugosa para un escenario como un mundo colmena.

Se coloca un imán a cada lado de la vía y se dispone otro en la parte inferior del tren. Usando las fuerzas de repulsión se mantiene levitando, lo que hace que la única fricción sea con el aire. Para minimizarla, se le da al tren un forma aerodinámica. Ya solo queda activar otro imán para que vaya  hacia delante. Sencillísimo.

Platillos volantes

Un clásico entre los clásicos de la ciencia ficción. No sé si estás al tanto que, al acabar la Segunda Guerra mundial, la Fuerza Aérea de Estados Unidos estaba interesada en una aeronave de despegue vertical. Dos eran los candidatos más prometedores: el helicóptero y el platillo volante construido de materiales magnéticos. El ganador fue el primero, pero se filtraron algunas fotografías de los prototipos de platillos volantes y, para despistar a los soviéticos (no sé hasta que punto), se corrió el rumor de que eran naves alienígenas. Siento haberte chafado el misterio de los OVNIS.

Aquellos primeros platillos volantes usan motores a reacción para mantenerse en el aire. Pero también se puede usar el magnetismo. Mi novela El Señor es mi pastor se ambienta en un planeta minero, y el comercio interplanetario se efectúa gracias a un ascensor espacial. Dándole vueltas al asunto, pensé en cuáles podría ser las consecuencia de que tan formidable estructura resultara dañada. Así que necesitaba algún tipo de vehículo que permitiera reparar a gran altitud. Y ahí se me ocurrió el platillo volante.

Cubierta de El Señor es mi pastor, de Carlos Pérez Casas. Una novela de fantasía y ciencia ficción.

¿Recuerdas lo de repeler o atraer usando fuerzas magnéticas? Usando el primero en tierra se podría elevar una plataforma (distinta altura en función de la potencia). Con el segundo, se puede dar estabilidad al mantenerse pegado al ascensor espacial y evitar caídas. Así tienes un lugar desde el que mandar un equipo de mantenimiento en caso de avería. Si el problema está en el espacio, basta con usar el magnetismo de atracción.

Velas magnéticas

Las velas magnéticas son una idea extraña. La idea es desplegar una tela imantada que absorbería las partículas eléctricamente cargadas de Sol (u otras estrellas) para generar impulso. Su ratio de aceleración parece ser un poco limitado, pero, según parece, en combinación con un emisor de partículas a bordo de la nave se podría generar una especie de viento magnético que las velas recogerían, lo cual permite una navegación ilimitada. No sé hasta qué punto esto es plausible siguiendo la tercera ley de Newton, pero como idea para motores de ciencia ficción me parece muy acertada.

Cañón Gauss y cañón de riel

A todo el mundo le gustan los cañones que pegan pepinazos a velocidades supersónicas. Es aquí donde el magnetismo en la ciencia ficción se vuelve más espectacular y atractivo. El cañón Gauss y el cañón de riel se sirven del electromagnetismo para conseguirlo. No obstante, conviene usar la terminología adecuada. Pues ambas armas pueden parecer lo mismo pero no lo son.

Cañón Gauss y el magnetismo en la ciencia ficción

El cañón Gauss utiliza electroimanes alineados para acelerar un proyectil ferromagnético. Estos proyectiles son supersónicos, por lo que necesitarían ser resistentes a altas temperaturas (wolframio, por ejemplo). Al ser disparos supersónicos dejarían una estela de partículas de aire carbonizadas y el objetivo sufriría un impacto combinado del metal acelerado más plasma (gas cargado eléctricamente). Devastador.

El cañón de rieles será menos popular por su coste económico. En lugar de usar electroimanes aprovecha la corriente eléctrica que circula por dos rieles paralelos para generar un campo magnético y acelerar los proyectiles. Los problemas derivados del sobrecalentamiento también se aplican al cañón de rieles, pero además ha de sumarse el enorme consumo eléctrico. Por lo tanto, el cañón Gauss es una opción más asequible.

Escudo protector

Y ya que estábamos atacando, ahora toca defender. No estoy hablando exactamente de un escudo defensivo como el que se ve en las batallas espaciales. Me refiero a la clase de protección que un campo electromagnético ofrece frente a la radiación cósmica.

magnetismo en la ciencia ficción

El campo magnético terrestre protege a nuestro planeta del viento solar, que si campara a sus anchas destruiría la capa de ozono haciendo que nos asáramos con los rayos ultravioletas. Algo así de malo le sucedió a Marte. Primero perdió su campo magnético y luego su atmósfera.

Volviendo a lo que nos ocupa. El magnetismo en la ciencia ficción podría usarse para proteger a una nave espacial de la radiación cósmica, lo cual es un elemento a considerar por si te apetece causar problemas en el interior de tu nave y aumentar el conflicto. Yéndonos a un campo más fantástico, podrías considerar que los tripulantes de un pecio espacial que hubiera estado mucho tiempo a la deriva se han convertido en una suerte de mutantes por haber estado expuestos mucho tiempo a la radiación. Tú decides.

¿Te ha gustado este artículo sobre magnetismo en la ciencia ficción?

Hasta aquí el artículo sobre cómo usar imanes y electroimanes. Esta información es parte de mis entradas de ciencia con ficción, espero que te haya resultado útil. O que te haya despertado curiosidad para leer más novelas. Si tienes alguna duda o quieres dejar un comentario, te invito a hacerlo. Y si quieres estar al tanto de más artículos como este te invito a que te suscribas a mi lista de avisos.

 

Anterior

El informe Monteverde, de Lola Robles

Siguiente

Cuando el olvido nos alcance

3 Comentarios

  1. Heyven203

    Hola Carlos, solo quería decir que me encanto este artículo sobre el magnetismo y en especial lo del cañon gauss. De hecho ya tenía pensado uno en el que en vez de lanzar un proyectil metálico, fuera un “haz” de plasma. Esa sería el arma principal del destructor superacorazado insignia de mi universo (si estoy pensando en mi novela de manéra arquitectónica).

    • ¡Hola!
      Bueno, ahí hay dos conceptos diferentes. El plasma (en la ciencia ficción) es un proyectil hipercalentado que provocaría daños de tipo energético (calor extremo que funde la zona de impacto), mientras que el Gauss sigue las normas de la cinemática y simplemente atraviesa el objetivo. También podrías combinar ambos, y redondear con armamento secundario. O… bueno, las posibilidades son muchas y esto es ciencia ficción. Se puede hacer todo lo que se te ocurra.
      ¡Ya me contarás!
      Nos vemos.

  2. Heyven203

    La idea era combinar ambos y causarle al enemigo el mayor daño posible. Y gracia me alegra que me respondieras, y había leído hace tiempo la respuesta solo que olvidava comentarla.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén