Este ha sido un diciembre de edición y corrección. Es una tortura que no recomiendo a nadie, pero también es cierto que es muy necesario, aunque machaque el balance mensual con unas cifras muy bajas.

Balance mensual de diciembre de 2017

Las cifras son estas:

  • Artículos del blog: 7520 palabras. Han sido las reseñas de Horizonte Rojo, de Rocío Vega; El informe Monteverde, Lola Robles; y Cuando el olvido nos alcance, de Raúl García Reglero. En los artículos de ciencia con ficción tenemos a las señales extraterrestres, nuestro futuro laboral con la automatización del trabajo y los diversos usos del magnetismo en la ciencia ficción.
  • Lágrimas de fuego: 0 palabras. He incumplido mi propia norma de no para de escribir para dedicarme a editar dos de mis novelas. Aunque los avances han sido considerables.
  • El Cirujano: Ya está casi todo listo, he hecho los borradores cuatro, cinco y seis y ya estoy con la ortografía y la maquetación. También en papel, aunque mi plan inicial era no hacerlo, debido a varias peticiones en Twitter. La fecha de publicación esperada es el dos de febrero.
  • El Señor es mi pastor: esta fue mi primera novela, cuando aún no sabía nada de puntos de vista, lenguaje concreto, etc. He invertido el último año en darle un repaso de escándalo, cortando casi veintidós mil palabras de paja, para darle un aspecto de novela bien hecha. Pienso republicarla a rebufo de El Cirujano, a ver su lo consigo en enero-febrero.

Proyectos en marcha para enero

  • El Cirujano: Retoques finales para la publicación.
  • El Señor es mi pastor: Lo dicho arriba. Republicar esta novela gracias a los aprendido en las clases de Brandon Sanderson.
  • Lágrimas de fuego: Repito lo del mes pasado. No está terminada. Así a ojo me quedan otras treinta mil palabras para terminar el primer borrador. No obstante, he de decir que nunca había tenido un borrador tan limpio y con tan pocos huecos en la trama. Sin duda las clases de Sanderson y haber planificado de antemano han ayudado mucho. Cierto es que ha habido escenas improvisadas, pero la rigidez nunca fue buena amiga de los planes exitosos.